La filtración de conversaciones de WhatsApp que reposan en la Fiscalía General del Estado ha puesto nuevamente bajo la lupa a María Fernanda Vargas, actual alcaldesa de Simón Bolívar. Los chats, que datan de agosto a octubre de 2022, evidencian una relación de cercanía, intercambio de contenido íntimo y, presuntamente, el financiamiento de actividades proselitistas por parte del narcotraficante Leandro Norero (+).
Financiamiento en plena precampaña Uno de los puntos más críticos de la revelación ocurre el 1 de octubre de 2022, días antes del asesinato de Norero en la cárcel de Cotopaxi. Según los registros, Vargas habría solicitado USD 4 000 al capo para financiar la presentación de un artista en sus recorridos de campaña. «Mi amor, son USD 4 000, porfa, ayúdame», se escucha en uno de los audios que forman parte del expediente judicial. Norero habría facilitado el contacto para concretar la entrega del dinero a través de la hermana de la funcionaria.
Vínculos personales y políticos Las conversaciones también muestran la confianza entre ambos: Norero felicitaba a Vargas por su candidatura con la Revolución Ciudadana, mientras ella compartía detalles de su agenda, incluyendo viajes para reunirse con figuras políticas de su partido (referido en los chats como «el Mashi»). A pesar de que Vargas ha negado sistemáticamente estos vínculos desde que su nombre apareció en el Caso Metástasis en 2024, las evidencias digitales muestran una interacción constante que incluía videollamadas y favores personales.
Hasta el momento, la defensa de la alcaldesa no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre estos audios y capturas de pantalla específicos, aunque se gestiona una entrevista formal para recoger su versión.






