Tras siete años de ausencia en los mercados internacionales de capitales, Ecuador concretó este 27 de enero de 2026 una histórica emisión de eurobonos por un total de USD 4 000 millones. La operación, liderada por la ministra de Economía y Finanzas, Sariha Moya, refleja una recuperación de la confianza de los inversionistas extranjeros y una notable reducción del riesgo país.
Demanda sin precedentes y mejores tasas El interés global superó todas las expectativas: la demanda alcanzó los USD 17 000 millones, involucrando a más de 340 inversionistas internacionales. La emisión se dividió en dos tramos: uno de USD 2 200 millones con vencimiento en 2034 y otro de USD 1 800 millones con plazo a 2039.
Ecuador logró pactar una tasa de interés inferior al 9%, un hito considerando el historial reciente del país. Durante la colocación, la tasa referencial bajó 62,5 puntos básicos, la reducción más significativa para una emisión soberana desde el año 2020.
¿A dónde irá el dinero? Recompra de deuda y blindaje social La ministra Moya fue enfática al aclarar que estos recursos no se utilizarán para gasto corriente (como el pago de salarios públicos). El objetivo estratégico es el manejo de pasivos para evitar un posible default.
- Recompra de bonos: Se destinarán hasta USD 3 000 millones para recomprar bonos con vencimientos próximos (2026 y 2030), que representaban una amenaza para la estabilidad de la Caja Fiscal.
- Sostenibilidad de la inversión: Al liberar el presupuesto del peso de la deuda, el Gobierno busca garantizar recursos para obra pública e infraestructura, rubro que ya creció un 41% entre 2024 y 2025.
Esta operación no solo alivia las cuentas del Estado, sino que reduce la necesidad de que el Gobierno absorba liquidez del sistema financiero local, dejando más crédito disponible para las familias y empresas ecuatorianas.






