El oficialismo logró mantener de forma intacta el control político e institucional de la Asamblea Nacional tras concretarse formalmente la renuncia de Niels Olsen a la presidencia del Parlamento. Su reemplazo automático y legal dentro de la estructura legislativa es Mishel Mancheno, quien hasta este momento se venía desempeñando en funciones como la primera vicepresidenta del Legislativo y es integrante orgánica del movimiento oficialista Acción Democrática Nacional (ADN). Este importante reajuste en las autoridades del Estado se suscita en una coyuntura donde las agrupaciones políticas perfilan sus cuadros, registrándose discusiones de carácter público sobre cuál es el partido político que acogería al correísmo para las elecciones seccionales de noviembre de 2026.
«Asumo con responsabilidad y el firme compromiso de dar continuidad», afirmó de manera frontal y tajante Mishel Mancheno al momento de tomar oficialmente las riendas de la conducción del Poder Legislativo este lunes 8 de junio de 2026. La asunción del cargo se ejecutó inmediatamente después de que Olsen formalizara la decisión de dejar la dignidad con miras a concentrar sus esfuerzos en la campaña de las elecciones seccionales fijadas para el mes de noviembre. La flamante presidenta del Parlamento aseguró ante los medios de comunicación y la opinión pública nacional que recibe una Asamblea «abierta» y plenamente comprometida con sostener una gestión orientada a fortalecer la institucionalidad democrática, impulsar las reformas legales prioritarias que demanda el país y responder con absoluta eficacia a las necesidades estructurales de los ecuatorianos.
En sus intervenciones iniciales orientadas a definir las líneas políticas que marcarán su administración en el sillón presidencial de la Asamblea, Mancheno recalcó la continuidad del proyecto político gubernamental dentro de la cámara legislativa: “Este no es el inicio de un nuevo camino, sino la decisión de mantener el rumbo, fortalecer lo avanzado y seguir construyendo una Asamblea cercana a la gente, comprometida con la transparencia y los resultados”.
Al realizar un examen detallado del perfil técnico, académico y profesional que ostenta la nueva presidenta de la Asamblea Nacional, los registros institucionales señalan que es oriunda de Riobamba, cantón de la provincia de Chimborazo. En su formación de tercer nivel, se graduó como Ingeniera Comercial por la Universidad Interamericana del Ecuador. Asimismo, posee un Máster internacional en Derecho de Empresa con especialización en Asesoría Fiscal, Mercantil y Laboral, estudios avanzados de cuarto nivel que fueron cursados de forma presencial en la Universidad de Valencia, en España.
Su trayectoria laboral previa dentro de las diferentes dependencias del sector público ecuatoriano es diversa. Mancheno ha prestado sus servicios profesionales en distintas instituciones del Estado, entre las cuales constan el Ministerio de Trabajo, la Agencia de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa), la Dirección General de Registro Civil, Identificación y Cedulación (Digercic), el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES), el Municipio del Distrito Metropolitano de Quito, BanEcuador y el Ministerio de Salud Pública (MSP). Antes de incorporarse a la actividad parlamentaria, dirigió la Secretaría General Jurídica de la Presidencia de la República, un cargo de alta sensibilidad institucional desde el cual ejerció funciones de asesoría directa con el presidente Daniel Noboa Azín.
Por otra parte, la nueva configuración de las autoridades de la mesa directiva establece que la Asamblea deberá elegir un nuevo vicepresidente. Debido a la salida oficial de Olsen y la consecuente promoción legal de Mancheno a la presidencia, el pleno legislativo tendrá la obligación de sesionar para elegir a un nuevo primer vicepresidente de la Asamblea Nacional. Para viabilizar esta designación, el candidato propuesto requerirá contar con el respaldo y los votos de al menos 77 legisladores, una mayoría absoluta que el oficialismo y sus aliados estratégicos controlan en la actualidad en el reparto de curules. La nueva autoridad legislativa que resulte designada en dicha sesión plenaria deberá ejercer el cargo de forma continua hasta mayo del año 2027, fecha exacta en la cual el Legislativo renovará de forma total a sus autoridades para encarar el último tramo de sus cuatro años de mandato institucional.
Con respecto a los motivos expuestos y el porvenir electoral de Niels Olsen, quien venía presidiendo de forma ininterrumpida el Poder Legislativo desde mayo del año 2025, el exasambleísta argumentó públicamente que continuará sirviendo al país desde la ciudad de Guayaquil. Dicha afirmación fue analizada de inmediato por los estrategas como una alusión directa e inequívoca a su eventual candidatura de cara a las elecciones seccionales de noviembre de 2026. En las planificaciones primarias del movimiento ADN, la directiva ya lo había incluido formalmente dentro de la nómina de sus precandidatos oficiales para disputar la Prefectura de la provincia del Guayas.
El ascenso de la riobambeña Mishel Mancheno a la conducción del Parlamento ecuatoriano consolida la presencia y la estrategia del oficialismo en el primer poder del Estado, abriendo un periodo de intensas negociaciones en el pleno para configurar la primera vicepresidencia vacante en vísperas del próximo proceso electoral.






