El recrudecimiento de la temporada invernal en el territorio ecuatoriano ha desencadenado escenarios de profunda tragedia y devastación material en múltiples localidades. Un ciudadano de la tercera edad fallecido y un total de 172 familias severamente afectadas es, hasta el momento, el saldo preliminar y oficial que dejó un violento aluvión registrado durante la jornada de este lunes 8 de junio de 2026 en la parroquia Pucayacu, perteneciente al cantón La Maná, en la provincia de Cotopaxi. El trágico suceso natural mantiene en un estado de absoluta zozobra a la población civil, en un contexto meteorológico complejo donde también se reporta de forma paralela que el desbordamiento del río Buenavista, en la provincia de El Oro, causa severas inundaciones en el cantón Pasaje.
De acuerdo con las verificaciones e informes levantados por los organismos de socorro en la zona del desastre en Cotopaxi, la víctima mortal de este evento fue plenamente identificada como Lautaro Medina, un adulto mayor de 72 años de edad, quien murió trágicamente sepultado por el violento deslizamiento de tierra en el sector correspondiente al recinto Las Carmelas.
Según la información preliminar recabada en el territorio, el anciano participaba de forma activa junto a otros habitantes y moradores de la localidad en las extenuantes labores comunitarias de limpieza de una vía de segundo orden. Dicha carretera había quedado bloqueada al tránsito vehicular debido a un primer deslizamiento de menor magnitud que había ocurrido apenas unas horas antes en el mismo sector. Sin embargo, mientras el grupo de ciudadanos retiraba el lodo, las piedras y los escombros acumulados sobre la calzada, una nueva y gigantesca masa de tierra se desprendió de la montaña de forma completamente repentina, sorprendiendo por sorpresa a quienes trabajaban arduamente en el lugar. Debido a la velocidad del alud, Medina quedó atrapado bajo el material pesado y falleció de manera inmediata en el sitio.
Las labores para la recuperación del cuerpo de la víctima fueron complejas y se extendieron por un lapso superior a las tres horas consecutivas. Un equipo integrado por cinco miembros del Cuerpo de Bomberos, personal de la Policía Nacional y moradores del recinto Las Carmelas removieron manualmente y con herramientas el material acumulado hasta que finalmente lograron recuperar los restos mortales del adulto mayor.
Por otra parte, la crisis climática también ha generado severas afectaciones en la provincia costera de El Oro. En esta zona del país, un lapso de ocho horas consecutivas de lluvia continua y de alta intensidad dejaron calles totalmente inundadas en cerca de 100 barrios de la ciudad de Machala. En los sectores considerados bajos, tales como las zonas de las calles Guayas y Marcel Laniado, el agua estancada ingresó de forma violenta al interior de las viviendas, lo que obligó de urgencia a los propietarios a elevar sus muebles y electrodomésticos para intentar evitar daños materiales mayores en sus bienes.
Mientras tanto, en el cantón Pasaje, la situación se tornó crítica debido a que el desbordamiento del río Buenavista anegó por completo varias calles estratégicas de la vía que conduce directamente hacia la parroquia del mismo nombre, interrumpiendo la movilidad normal de los ciudadanos. Las autoridades de monitoreo técnico indicaron que las precipitaciones se han intensificado con fuerza en distintas regiones del país durante los últimos días, generando múltiples afectaciones estructurales adicionales en las provincias de Carchi, Azuay e Imbabura.
Ante los daños cuantificados en Cotopaxi y El Oro, junto con las alertas vigentes en el norte y sur del país, los equipos de respuesta y los gobiernos locales se mantienen desplegados en las zonas afectadas para evaluar los daños definitivos y coordinar la ayuda humanitaria para las familias damnificadas por el temporal.






