La 68ª Cumbre de Presidentes del Mercosur, celebrada en Paraguay, se convirtió en un escenario de alta tensión política y profunda conmoción regional. Durante la jornada de cierre del 30 de junio de 2026, el bloque no solo evidenció fracturas internas profundas debido a la implementación del acuerdo comercial con la Unión Europea, sino que detuvo su agenda para expresar una solemne solidaridad con Venezuela, nación que sufre las devastadoras consecuencias de una serie de mortíferos terremotos.
A los debates de los mandatarios se sumó la sorpresiva ausencia del presidente argentino, Javier Milei, cuya cancelación de último momento dejó en claro la gravedad de la crisis institucional que sacude a su propio país.
El duro reclamo de Paraguay: «¿Queremos un Mercosur donde el más fuerte pisotea al más débil?»
El presidente paraguayo, Santiago Peña, actuando como anfitrión de la cita en la sede de la Conmebol en Luque (afueras de Asunción) y encargado de traspasar la presidencia pro témpore del bloque a Uruguay, lanzó una dura y frontal crítica hacia las «asimetrías» internas que fracturan la unidad del Mercosur.
A 35 años de la fundación del bloque regional en 1991, Peña exigió con firmeza «resultados concretos» respecto al acuerdo comercial con la Unión Europea, el cual fue firmado en enero de este año pero cuya ratificación definitiva por parte de la UE continúa pendiente. El mandatario denunció públicamente el «sabor amargo» que dejó en Paraguay la fase inicial de implementación de dicho tratado.
La queja central de Paraguay apunta directamente al sensible conflicto por el reparto de las cuotas de exportación con preferencias arancelarias asignadas para los productos destinados al mercado europeo. De acuerdo con Peña, algunos de los socios del bloque lograron copar de manera desproporcionada los rubros comerciales en las primeras etapas de este nuevo vínculo, dejando en desventaja a las economías más pequeñas.
«La cancha no está nivelada para todos por igual, no tenemos el mismo mercado, ni las mismas industrias, ni la misma logística. Si el Mercosur quiere ser creíble hacia afuera, primero debe ser justo hacia adentro. Paraguay mantiene su posición sobre la distribución de las cuotas. Esto no es un capricho, esto es justicia», sentenció Peña de forma categórica.
A la cita de alto nivel asistieron los presidentes de los países miembros: Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil), Rodrigo Paz (Bolivia), Yamandú Orsi (Uruguay), además de los mandatarios de las naciones asociadas: José Antonio Kast (Chile) y Daniel Noboa (Ecuador). Este último mantuvo reuniones bilaterales clave en Asunción con el anfitrión paraguayo, quien anunció una próxima visita oficial a territorio ecuatoriano durante el mes de julio.
Por su parte, el argentino Javier Milei, quien ya había confirmado oficialmente su asistencia a la cumbre en Paraguay, canceló su participación a última hora debido a la convulsión política que atraviesa Argentina tras la renuncia de su jefe de Gabinete, salpicado por un escándalo de presunto enriquecimiento ilícito.
Luto regional: Minuto de silencio por las víctimas en Venezuela
La tragedia humana también marcó el rumbo de la cumbre. A petición expresa del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, los jefes de Estado guardaron un minuto de silencio en memoria de las víctimas del potente doble sismo que azotó a Venezuela la semana pasada, una catástrofe que ya deja una trágica cifra de más de 1.900 personas fallecidas.
Lula da Silva lamentó profundamente las «pérdidas incalculables, humanas y materiales», añadiendo que eventos de esta magnitud obligan a reflexionar sobre la importancia de fortalecer la cooperación y la asistencia regional.

En sintonía con esto, el mandatario uruguayo Yamandú Orsi informó que las autoridades de gestión de riesgo de los países que integran el Mercosur mantuvieron una reunión técnica matutina con el fin de coordinar acciones conjuntas de ayuda humanitaria para el pueblo venezolano, aunque no profundizó en los detalles logísticos específicos. En la declaración final del encuentro, los Estados parte y asociados reafirmaron su total disposición para colaborar activamente con el Gobierno de Venezuela.
Respaldo absoluto a Bolivia ante su peor crisis en 40 años
El Mercosur también cerró filas en el ámbito político para manifestar un apoyo irrestricto al gobierno de Rodrigo Paz en Bolivia. El país andino enfrenta un panorama crítico tras semanas consecutivas de intensos bloqueos de carreteras y rutas principales promovidos por sindicatos, organizaciones indígenas y sectores campesinos que exigen la renuncia del mandatario, todo esto enmarcado en lo que analistas consideran la peor crisis económica boliviana de las últimas cuatro décadas.

Santiago Peña hizo público su «firme rechazo a todo intento de desestabilizar a la hermana república de Bolivia» y defendió la legitimidad del gobierno de Paz, recordando que fue electo de manera democrática en elecciones libres y justas en octubre del año anterior. A este respaldo se sumó el chileno José Antonio Kast, quien trasladó formalmente al presidente boliviano la solidaridad de su nación con la estabilidad institucional de su gobierno.
Nuevos horizontes: Alianza con Japón y avances con la Unión Europea
Pese a las fricciones internas ventiladas durante las sesiones de trabajo, los jefes de Estado lograron sellar un avance estratégico de cara al comercio global al aprobar el inicio oficial de las conversaciones y negociaciones para un futuro acuerdo de asociación comercial con Japón.
Asimismo, los equipos técnicos aprovecharon el encuentro para pulir los detalles operativos del tratado con la Unión Europea, el cual se encuentra parcialmente vigente desde el pasado mes de mayo tras su firma en la capital paraguaya a inicios de año.





