Un hombre fue asesinado la tarde de este lunes 23 de junio de 2025 en una farmacia ubicada en el sector de Santa Rita, en el sur de Quito. El crimen ocurrió en las calles Cusubamba y avenida Mariscal Sucre, donde testigos reportaron que dos sujetos armados llegaron en una motocicleta y dispararon contra la víctima.
El ECU 911 recibió la alerta del incidente alrededor de las 17:25 como parte de una emergencia de seguridad ciudadana. De inmediato, se movilizó personal de la Policía Nacional y del Cuerpo de Bomberos de Quito hacia el lugar de los hechos. Al llegar, las autoridades confirmaron que la víctima había fallecido producto de varios impactos de bala.
Testigos en redes sociales relataron que el ataque ocurrió dentro de una farmacia, un espacio comercial habitualmente asociado con tranquilidad y seguridad. Según estos testimonios, dos hombres armados llegaron en una motocicleta y abrieron fuego sin dar oportunidad a que la víctima escapara.
Este caso recuerda un episodio similar ocurrido en 2024, cuando una dependiente de una farmacia en La Roldós perdió la vida tras ser alcanzada por una bala en medio de un enfrentamiento entre sicarios. En ese entonces, un hombre ingresó al local buscando refugio mientras era perseguido, pero los disparos terminaron cobrando la vida de la mujer que laboraba allí.
Ola de violencia en Quito
Entre enero y abril de 2025, Quito registró 82 muertes violentas, según cifras oficiales. Inicialmente, estos crímenes estaban concentrados en barrios periféricos del norte y sur de la ciudad, pero en los últimos meses han comenzado a extenderse hacia zonas céntricas y comerciales, aumentando la sensación de inseguridad entre los habitantes.
Las pistolas y los cuchillos siguen siendo las armas más utilizadas en estos ataques, muchos de ellos atribuidos al sicariato o ajustes de cuentas vinculados al crimen organizado. Este último caso en Santa Rita evidencia cómo la violencia ha permeado espacios cotidianos, lo que genera preocupación entre la población y exige respuestas más contundentes por parte de las autoridades.
El asesinato en Santa Rita no solo subraya la escalada de violencia en Quito, sino también cómo los ataques criminales están afectando zonas tradicionalmente consideradas seguras. Las autoridades enfrentan la urgente necesidad de implementar medidas efectivas para proteger a los ciudadanos y desarticular las redes responsables de estos actos.






