Ciudadanos de Guayaquil realizaron una manifestación en la avenida 9 de Octubre este jueves, en rechazo a las leyes de Integridad Pública, Seguridad e Inteligencia, así como al Decreto Ejecutivo 60, que fusionó seis ministerios y dispuso la desvinculación de 5.000 funcionarios públicos. La protesta, pacífica pero contundente, incluyó la quema de objetos en la vía como símbolo de rechazo y expresó apoyo a la Corte Constitucional, que el 4 de agosto suspendió provisionalmente varios artículos de las leyes cuestionadas.
Los manifestantes, entre los que se encontraban miembros de organizaciones sociales, sindicatos y ciudadanos independientes, portaban carteles con mensajes como «Respeten la Constitución», «No a la represión», y «Defendamos nuestros derechos». La movilización se desarrolló en el contexto de una creciente tensión social por las reformas impulsadas por el Ejecutivo del presidente Daniel Noboa.
La protesta en Guayaquil se suma a otras realizadas en Quito y otras ciudades, y responde directamente a la decisión de la Corte Constitucional del pasado 4 de agosto, que ordenó la suspensión provisional de:
- La disposición transitoria décimo primera de la Ley Orgánica de Integridad Pública.
- Cuatro artículos de la Ley Orgánica de Solidaridad.
- Doce artículos de la Ley de Inteligencia y ocho de su reglamento.
Estas medidas fueron adoptadas tras la presentación de más de 30 demandas de inconstitucionalidad por parte de organizaciones de derechos humanos, trabajadores y sectores sociales, que argumentaron que las normas afectan derechos fundamentales como la intimidad, la libertad de expresión y el debido proceso.
Durante la manifestación, los ciudadanos celebraron la intervención del alto tribunal y exigieron que se suspendan también los artículos restantes de las leyes, considerados potencialmente lesivos para el orden democrático.
La quema de objetos en la avenida, aunque simbólica, generó un fuerte impacto visual y fue interpretada como una forma de llamar la atención del Estado sobre el descontento ciudadano frente a lo que muchos perciben como un gobierno cada vez más autoritario.
La protesta en Guayaquil refleja una creciente movilización ciudadana en todo el país, que exige respeto al Estado de Derecho y a las instituciones autónomas. Mientras el Ejecutivo defiende sus reformas como necesarias para la eficiencia del Estado, sectores sociales exigen diálogo, transparencia y protección de los derechos fundamentales.






