La tranquilidad de este viernes 2 de enero de 2026 se vio interrumpida en México por un fuerte sismo de magnitud 6.5. El movimiento telúrico, con epicentro en el estado de Guerrero, ha generado una cadena de más de 420 réplicas hasta el mediodía, manteniendo en vilo a los organismos de socorro y a la población civil.
Epicentro y alcance del movimiento El Servicio Sismológico Nacional (SSN) reportó que el foco del terremoto se ubicó a solo cuatro kilómetros al suroeste de San Marcos, Guerrero. La profundidad y potencia del evento activaron de inmediato los sistemas de alerta sísmica en múltiples estados, incluyendo Oaxaca, Veracruz, Morelos, Puebla, Jalisco, Tabasco, Colima e Hidalgo.
En el estado de Guerrero, aunque la percepción fue calificada como «muy fuerte», Protección Civil confirmó que no se registraron víctimas directas por derrumbes, aunque sí se atendieron numerosos casos de crisis nerviosas.
Impacto en la Ciudad de México En la capital del país, la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, informó sobre un saldo de 12 personas heridas. El sismo provocó la caída de árboles, postes de alumbrado público y cortes en el suministro eléctrico en diversos sectores. Los equipos de seguridad estructural se encuentran actualmente inspeccionando edificios con posibles daños en su infraestructura para prevenir riesgos de colapso.
Una víctima fatal durante la evacuación Pese a que no se reportaron colapsos masivos, la emergencia se cobró una vida en la alcaldía Benito Juárez. Un hombre de 60 años falleció debido a complicaciones de salud durante el proceso de evacuación, un hecho que las autoridades vinculan a la tensión del momento y los protocolos de salida de emergencia.
Contexto Histórico: Este evento ocurre en un país con una profunda «memoria sísmica», recordando las tragedias de 1985 y 2017. Dichos antecedentes han permitido que México cuente hoy con uno de los sistemas de alerta temprana y normativas de construcción antisísmica más avanzados de la región.






