A pocos días de la segunda vuelta presidencial en Ecuador, entra en vigencia la tradicional «ley seca» con el objetivo de garantizar un proceso electoral seguro y transparente. Desde el viernes 11 de abril al mediodía hasta el lunes 14 a la misma hora, estará prohibido el consumo, venta y distribución de alcohol en todo el territorio nacional.
El próximo domingo 13 de abril, más de 13 millones de ecuatorianos están llamados a las urnas para elegir entre Luisa González, de la Revolución Ciudadana, y Daniel Noboa, de Acción Democrática Nacional (ADN), como el próximo presidente del país. En este contexto, el Consejo Nacional Electoral (CNE) ha implementado medidas clave para preservar el orden durante la jornada electoral, entre ellas la aplicación de la «ley seca».
Establecida en el artículo 123 del Código de la Democracia, esta normativa prohíbe el consumo, venta y distribución de bebidas alcohólicas en espacios públicos, privados y comerciales. La medida busca prevenir disturbios, garantizar la seguridad ciudadana y evitar incidentes que puedan afectar la transparencia del proceso democrático.
Detalles de la ley seca:
La restricción entrará en vigor el viernes 11 de abril a las 12:00 del mediodía y se extenderá hasta el lunes 14 a la misma hora. Durante este lapso, estará completamente prohibido el expendio de bebidas alcohólicas en cualquier establecimiento comercial, así como su consumo en espacios públicos o privados.
Las sanciones por incumplir esta disposición son significativas. Quienes sean sorprendidos consumiendo alcohol o en estado etílico durante este período deberán pagar una multa equivalente al 50% de una remuneración básica unificada, lo que en 2025 representa USD 235. Además, aquellas personas que intenten sufragar bajo los efectos del alcohol también serán sancionadas.
Importancia de la medida:
El CNE ha reiterado que estas regulaciones son fundamentales para asegurar una jornada cívica segura y pacífica. La prohibición del alcohol busca minimizar riesgos de altercados o comportamientos inapropiados que puedan comprometer la integridad del proceso electoral.
En elecciones anteriores, la implementación de la «ley seca» ha demostrado ser efectiva para reducir incidentes relacionados con el consumo de alcohol, como peleas o desórdenes públicos, especialmente en zonas cercanas a los recintos electorales.
Contexto electoral y expectativas:
Con dos candidatos polarizados ideológicamente, la segunda vuelta presidencial ha generado un ambiente político tenso en el país. Las autoridades esperan una alta participación ciudadana, lo que aumenta la importancia de garantizar un proceso electoral ordenado y libre de incidentes.
Además de la «ley seca», otras medidas de seguridad han sido implementadas, incluyendo la movilización de fuerzas de seguridad y observadores internacionales para supervisar el desarrollo de la votación.
La «ley seca» es solo una de las herramientas empleadas por las autoridades para asegurar una jornada electoral pacífica y transparente. Mientras tanto, los ecuatorianos esperan que esta medida contribuya a mantener el orden y permita que el proceso democrático se desarrolle sin contratiempos.






