El fantasma de la devastación climática vuelve a encender las alarmas en la costa ecuatoriana. Mientras múltiples organismos de monitoreo científico tanto nacionales como internacionales advierten con firmeza sobre el desarrollo progresivo del fenómeno de El Niño, y señalan la alta posibilidad de que este evento alcance una intensidad muy fuerte hacia finales del año 2026, las autoridades locales aceleran sus estrategias de contingencia. Ante este escenario, la Prefectura del Guayas realizó este miércoles 17 de junio de 2026 la presentación pública y oficial de su plan integral de prevención, respuesta y recuperación, diseñado específicamente para mitigar y enfrentar los agresivos impactos económicos, estructurales y sociales que este evento climático causará en la provincia.
La ambiciosa estrategia gubernamental, que ha sido denominada por la administración provincial bajo el nombre de “Guayas en Acción”, contempla una asignación presupuestaria inicial y planificación financiera de USD 8 millones destinados exclusivamente para las acciones inmediatas de prevención y mitigación en territorio. Asimismo, el plan estructural estipula una reserva de USD 46 millones adicionales que serán direccionados de manera directa a financiar las complejas etapas posteriores de respuesta humanitaria y recuperación de la infraestructura pública. Según explicaron los técnicos provinciales, estos recursos económicos de emergencia se irán activando de forma paulatina y oportuna en función de la evolución real, la fuerza y la gravedad con la que se manifieste el fenómeno climático en los próximos meses.
De acuerdo con la información detallada por Carlos Encalada, prefecto de la provincia del Guayas, la institución no está esperando el inicio de las lluvias para actuar, argumentando que actualmente se registran un total de 32 frentes de trabajo completamente activos, los cuales se encuentran distribuidos estratégicamente a lo largo de 18 cantones de la provincia de Guayas. Estas intervenciones tempranas en territorio se ejecutan con el objetivo prioritario de reducir de manera drástica los riesgos de desastres, estabilizar las zonas vulnerables y fortalecer de forma anticipada la capacidad de respuesta de los gobiernos locales ante la inminencia de posibles emergencias y desbordamientos de ríos.
Dentro de la matriz técnica del plan «Guayas en Acción», las autoridades de la Prefectura han logrado identificar con precisión técnica a cinco cantones específicos como las zonas geográficas con el mayor índice de vulnerabilidad y riesgo crítico frente a los devastadores efectos destructivos de El Niño: Balao, Durán, Jujan, Milagro y Salitre. Por esta preocupante razón, las autoridades del sector indicaron que es precisamente en estas localidades donde ya se concentran y ejecutan las principales obras físicas de prevención de inundaciones. Entre las intervenciones que se anunciaron formalmente constan la edificación de muros de contención en el cantón Balao, labores intensivas de limpieza mecánica y desazolve profundo de canales y esteros en Durán, Salitre y Yaguachi, así como la construcción técnica de albarradas en la parroquia rural Progreso, perteneciente al cantón Guayaquil.

No obstante, el prefecto Carlos Encalada fue enfático en señalar que el desarrollo de estas labores preventivas y de ingeniería enfrenta actualmente severas dificultades de carácter operativo debido a las complejas e inestables condiciones climáticas que ya se registran en varios puntos de la provincia de Guayas. Según indicó la primera autoridad provincial, los niveles elevados que presentan los caudales de varios ríos importantes de la cuenca del Guayas han entorpecido y complicado de forma directa la ejecución de algunos trabajos críticos de limpieza profunda y desazolve de sedimentos que la maquinaria pesada ejecuta diariamente en territorio.
Por otra parte, como componente clave de la etapa de prevención y mitigación de la vulnerabilidad humana, la Prefectura del Guayas anunció de manera pública que ya tiene listos y disponibles para su distribución inmediata un total de 65.000 kits de asistencia con alimentos no perecibles, así como 50.000 kits de agua segura para el consumo humano, 20.000 kits para dormir (los cuales están conformados por toldos protectores contra mosquitos, colchas térmicas y fundas de almohada), sumados a 3.000 kits completos de higiene y aseo personal. El plan macro también incluye el despliegue de brigadas médicas móviles, brigadas de atención veterinaria para ganado y mascotas, y equipos especializados de fumigación y control de plagas o desratización, diseñados para atender de manera ágil las emergencias sanitarias derivadas de eventuales inundaciones prolongadas o brotes epidémicos.
En lo que respecta a la posterior fase de respuesta táctica y recuperación productiva, el plan contempla el desembolso de compensaciones económicas directas destinadas a mitigar las pérdidas totales de cultivos agrícolas, la atención de llamados de emergencia vial, la rehabilitación urgente de infraestructura de conectividad destruida y la recuperación de zonas habitacionales afectadas. Un elemento innovador en esta estrategia es la implementación de un seguro agrícola provincial; según detalló Encalada, la Prefectura destinará aproximadamente USD 2,5 millones para asegurar cultivos vulnerables por un valor comercial que supera los USD 30 millones de dólares, buscando con esto mitigar el impacto y la quiebra financiera que podrían sufrir los pequeños y medianos productores del campo en caso de registrarse afectaciones climáticas severas.
La presentación formal de esta estrategia provincial ocurre en un momento crucial, mientras distintos organismos especializados de carácter global mantienen un monitoreo satelital y oceanográfico permanente sobre la evolución del océano. El pasado 11 de junio, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés) confirmó formalmente que el fenómeno de El Niño ya comenzó a desarrollarse de manera oficial en toda la región del Pacífico tropical. Posteriormente, el Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño (Erfen) en Ecuador emitió un informe alertando que existe una probabilidad matemática y estadística del 63% de que este evento climático alcance una intensidad calificada como muy fuerte hacia finales de este año 2026. Además, las proyecciones científicas de este comité indican que los efectos de mayor impacto y pluviosidad para el territorio ecuatoriano se sentirán con fuerza a partir del mes de diciembre.
Es necesario recordar que, desde mayo pasado, la República del Ecuador se mantiene bajo declaratoria formal de alerta amarilla en un total de 17 provincias que han sido técnicamente catalogadas como altamente susceptibles a sufrir los impactos directos e indirectos asociados a este fenómeno natural. Finalmente, el prefecto informó a los medios de comunicación que el documento detallado del plan provincial ya fue entregado formalmente a las autoridades de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, cumpliendo con la entrega una semana entera antes de que concluya el plazo legal definitivo que fue otorgado por el COE Nacional para que los gobiernos autónomos descentralizados (GAD) del país presenten obligatoriamente sus estrategias técnico-políticas de preparación frente al fenómeno de El Niño.






