Antonio Espaillat, gerente del club nocturno Jet Set en Santo Domingo, habló por primera vez tras el colapso del techo del local el pasado 8 de abril de 2025, una tragedia que dejó 238 víctimas mortales, incluido el cantante Rubby Pérez. En una entrevista exclusiva con Telesistema, el empresario expresó su dolor y responsabilidad frente a los hechos, mientras enfrenta demandas legales y cuestionamientos sobre la falta de inspecciones estructurales.
Espaillat relató cómo recibió la noticia aquella fatídica noche mientras se encontraba en Las Vegas. Fue su hermana, quien habitualmente frecuentaba el lugar, quien lo llamó para informarle sobre la explosión y el desplome del techo. «Escuché una explosión y de inmediato el techo se vino abajo», le dijo ella desde los escombros. El gerente tomó un vuelo hacia República Dominicana con escala en Atlanta, llegando al día siguiente a las 15:30 horas locales.
Al llegar, Espaillat se dirigió directamente a su oficina, donde familiares y amigos lo esperaban para informarle sobre la magnitud de la tragedia. Sin embargo, le advirtieron que no debía acercarse al sitio del desastre debido al alto nivel de tensión entre los familiares de las víctimas, quienes exigían respuestas.
El empresario admitió que nunca imaginó que algo así pudiera ocurrir en el Jet Set, un local con 30 años de operación. Aunque reconoció problemas recurrentes con el techo de plafón de yeso —que se caía constantemente debido a filtraciones de agua de los aires acondicionados—, aseguró que estos eran reparados de inmediato y atribuidos a causas menores. «Nunca pensamos que había una filtración más grave», declaró.
Sin embargo, Espaillat reconoció que durante las tres décadas que estuvieron al frente del negocio, el techo nunca fue inspeccionado exhaustivamente por expertos ni autoridades competentes. «No había la costumbre de hacer esas revisiones en el país», afirmó, añadiendo que la estructura soportaba seis equipos de aire acondicionado y tanques de agua debido a fallas frecuentes del servicio en la zona.
El gerente expresó su profundo dolor por la pérdida de vidas, incluida la de su amigo Rubby Pérez, quien estaba en pleno concierto cuando ocurrió el colapso. «Rubby era mi amigo, su muerte me ha causado muchísimo dolor», dijo, reconociendo también la tristeza de la hija del artista, quien milagrosamente sobrevivió.
Espaillat señaló que está colaborando con las familias de las víctimas y empleados fallecidos, asumiendo su responsabilidad económica y emocional. Aunque algunas familias han decidido no proceder legalmente contra él, otras lo han demandado junto a su madre por homicidio involuntario, así como al Estado dominicano y al Ayuntamiento del Distrito Nacional.
“Antonio, tenemos una desgracia. Se ha escuchado una explosión y se desplomó el techo”, fue el mensaje desesperado que recibió Espaillat. Más sigue @reconocidos
El empresario prometió enfrentar la situación con transparencia y compromiso. «No me voy a ir a ningún sitio, y todo lo que esté a mi alcance lo voy a hacer», aseguró. También mencionó que el local contaba con un seguro que cubría varios riesgos, aunque no está claro si este incluía daños estructurales específicos.
Finalmente, Espaillat manifestó sentirse «impotente» y «destrozado» por lo ocurrido. A pesar de su dolor, aún no descarta la posibilidad de reconstruir el Jet Set en el mismo lugar, aunque reconoce que tomará tiempo para procesar lo sucedido y tomar decisiones. «El tiempo irá poniendo las cosas en su lugar», concluyó.
🗣️¡Si lo hubiese podido evitar, habría hecho todo lo posible para que así fuera!😞El empresario Antonio Espaillat, indicó que si hubiese tenido la oportunidad de evitar la tragedia en la discoteca @JetSetClubRD habría hecho todo lo posible para que así fuera.“Mi hermana






