La búsqueda de Liliana Córdova, desaparecida el 29 de abril, terminó trágicamente cuando su cuerpo fue encontrado sin vida el 10 de mayo en el canal de las muertes en el noroeste de Guayaquil. Junto a ella, también fue hallado sin vida su amigo Jonathan Gómez.Liliana Córdova, una madre de 28 años, y su amigo Jonathan Gómez, de 19 años, fueron secuestrados en Monte Sinaí por más de ocho sujetos que ingresaron a robar la casa y, al verlos, decidieron secuestrarlos, dejando sus ropas en el inmueble. Tras 12 días de búsqueda, las autoridades policiales localizaron los cuerpos en el canal de las muertes, a la altura de la cooperativa Reinaldo Quiñónez.
Además de la desgracrtada hallazgo, se descubrió que los criminales arrojaron ácido sobre los cadáveres. La policía informó que Gómez tenía vinculaciones con una banda criminal, contando con antecedentes por tráfico de drogas y tenencia ilegal de armas.

El trágico episodio dejó a Córdova en la orfandad de sus hijas de 5 y 7 años. El canal donde fueron encontrados forma parte del trasvase Daule-Chongón y es conocido por ser una de las zonas más violentas de Ecuador, con un número preocupante de cuerpos encontrados en sus aguas.

El distrito Nueva Prosperina, donde se encuentra el canal de las muertes, reportó 310 asesinatos hasta el 7 de mayo, un aumento alarmante si comparamos con los 82 crímenes de 2024 hasta la misma fecha. Este caso, tan como otros, pone de relieve la grave situación de seguridad que enfrenta Guayaquil y la necesidad urgente de采取措施 para proteger a sus ciudadanos y disminuir la tasa de criminalidad.






