Durante un patrullaje de rutina en Nueva Prosperina, en el noroeste de Guayaquil, la Policía descubrió un lanzagranadas antitanque de origen alemán oculto en telas. El hallazgo ocurrió el miércoles 18 de junio, cuando sujetos sospechosos huyeron tras dejar abandonado el arma de alto poder destructivo.
El operativo se realizó en la parada de la 49, una zona conocida por su vulnerabilidad ante actividades delictivas. Según el relato oficial, los uniformados observaron a individuos cargando un objeto pesado y con actitud sospechosa. Al notar la presencia policial, los sujetos huyeron hacia una de las lomas de la cooperativa Flor de Bastión, dejando atrás el peligroso artefacto.
El jefe policial de Nueva Prosperina, Jhanon Varela, destacó la gravedad del hallazgo al referirse al lanzagranadas como «un arma de destrucción de tanques, es una arma con mucho poder». Este artefacto, de fabricación alemana, tiene la capacidad de perforar blindajes y destruir vehículos policiales, militares e incluso tanques de guerra.
Fuga y ausencia de detenidos
A pesar de la persecución policial, los sospechosos lograron escapar sin ser capturados. Las autoridades continúan investigando para identificar a los responsables del abandono del arma y determinar su posible vinculación con grupos criminales que operan en la zona.
Este descubrimiento refuerza la preocupación sobre el acceso de organizaciones delictivas a armamento militar de alto calibre. En operativos previos, como el realizado en la Penitenciaría del Litoral tras la masacre de 2023, también se han encontrado lanzagranadas y otras armas sofisticadas en manos de bandas criminales.
Otro hallazgo en Durán
En otro operativo realizado el jueves 19 de junio en Durán, las autoridades confiscaron un fusil de origen turco valorado en USD 6.000. Este tipo de armamento suele ser utilizado por grupos dedicados al sicariato y otros delitos violentos en la región.
Los recientes descubrimientos evidencian cómo las organizaciones criminales financian su carrera armamentística mediante extorsiones y otros ilícitos que afectan gravemente a ciudades como Guayaquil y Durán.

El hallazgo del lanzagranadas antitanque en Nueva Prosperina pone de manifiesto la escalada de violencia y la militarización de los conflictos entre grupos delictivos en Ecuador. Las autoridades enfrentan la urgente necesidad de desmantelar estas redes y evitar que armas de esta naturaleza caigan en manos equivocadas.






