En menos de 48 horas, Ecuador ha sido testigo de dos incidentes que exponen la negligencia y crueldad de las organizaciones criminales. El caso más devastador ocurrió en la cooperativa Fortín, al noroeste de Guayaquil, donde cuatro hermanos fueron ejecutados por sicarios que se equivocaron de vivienda. Mientras tanto, en el norte de Quito, una mujer salvó su vida de milagro tras ser interceptada por delincuentes que buscaban a otra persona.
La tragedia en El Fortín: «Se equivocaron de casa» El pasado domingo 14 de diciembre de 2025, un grupo de sicarios disfrazados de policías irrumpió en un domicilio en Guayaquil. Sin mediar palabra, los atacantes abrieron fuego contra cuatro hermanos que no registraban antecedentes penales. El crimen ocurrió frente al padre de las víctimas, quien resultó herido y permanece hospitalizado.
Un día después del hecho, la Policía Nacional confirmó la hipótesis más dolorosa: los sicarios atacaron el inmueble equivocado. La madre de los jóvenes y un hermano de apenas 10 años lograron sobrevivir físicamente a la incursión armada, que deja a una familia destruida por un «error» de inteligencia criminal.
Quito: Un segundo «error» captado en video Este martes 16 de diciembre, la violencia se trasladó a la calle Julio Larrea, al norte de Quito. Un video de seguridad captó el momento en que tres delincuentes en motocicletas acorralaron a una mujer que acababa de salir de su hogar.
En las imágenes, se observa a un sujeto armado descender del vehículo y confrontar a la mujer. Tras observarla fijamente por segundos, el delincuente se percató de que ella no era el «objetivo» planificado y ordenó la retirada a sus cómplices. El Mayor Byron Flores, jefe de Gestión Operativa del Distrito Eugenio Espejo, aseguró que se están recopilando pruebas para identificar a los sujetos.
(Dato de referencia: El uso de uniformes falsos de la fuerza pública ha sido una modalidad recurrente en el Guayas para facilitar el ingreso a viviendas durante ataques armados).






