En un nuevo capítulo de la creciente crisis comercial entre Quito y Bogotá, el Gobierno de Ecuador oficializó un incremento drástico en los costos de transporte de hidrocarburos. La ministra de Energía y Ambiente, Inés Manzano, confirmó este lunes 26 de enero que la tarifa para movilizar petróleo colombiano a través del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE) subió de USD 3 a USD 30 por barril.
Esta medida, que representa un aumento del 900%, entró en vigencia el pasado viernes 23 de enero. La decisión surge como respuesta directa a la suspensión de la venta de energía eléctrica por parte de Colombia, profundizando lo que analistas ya califican como una «guerra comercial» sin precedentes recientes entre ambas naciones.
El impacto en Ecopetrol y el SOTE Aunque inicialmente se especuló sobre un ajuste en el Oleoducto de Crudos Pesados (OCP), la ministra Manzano aclaró que, por el momento, el ajuste principal se concentra en el SOTE. Esta infraestructura es vital para Ecopetrol, la estatal petrolera colombiana, que utiliza el ducto ecuatoriano para evacuar su producción. Según cifras registradas en noviembre de 2025, el SOTE transportó un promedio de 10.260 barriles diarios provenientes de productores del país vecino.
Origen del conflicto: Seguridad y Aranceles La tensión escaló el pasado 22 de enero, cuando el presidente Daniel Noboa anunció la implementación de una «tasa de seguridad» del 30% a las importaciones colombianas, argumentando una falta de reciprocidad en la lucha contra el narcotráfico y la minería ilegal en la zona fronteriza.
En represalia inmediata, el Gobierno de Gustavo Petro cortó el suministro eléctrico hacia Ecuador y anunció un «arancel espejo» similar para productos ecuatorianos, el cual entrará en vigor en febrero de 2026.
Dato de referencia: Históricamente, Ecuador y Colombia han mantenido acuerdos de interconexión energética y facilidades de transporte petrolero bajo principios de buena vecindad que hoy se encuentran suspendidos.






