En una jornada histórica para el patrimonio del país, la Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión Núcleo de Chimborazo, bajo la dirección de Juan Carlos Huararca, conmemoró el Día Internacional del Patrimonio Cultural con una revelación que sacude los cimientos de la arqueología local. Lo que se creía como una verdad absoluta desde hace un siglo, hoy es cuestionado por nuevas evidencias científicas.
El descubrimiento que contradice el pasado
El Dr. Pedro Carretero, investigador, docente de la Unach y miembro de la Casa de la Cultura, presentó los resultados de una meticulosa intervención arqueológica realizada en la comunidad de Rumicruz, perteneciente a la parroquia de Calpi, en el cantón Riobamba. Los datos obtenidos difieren drásticamente de las crónicas y estudios documentados por Jacinto Jijón y Caamaño hace exactamente 100 años.
Según Carretero, la obra «Puruhá» de 1927 sostenía que los miembros de esta cultura se enterraban con un ajuar íntegro. Sin embargo, las excavaciones en la planicie de Rumicruz muestran una realidad distinta:
- Ausencia de ajuares: En los hallazgos recientes no aparecen los objetos descritos históricamente.
- Técnica de enterramiento: Los cuerpos fueron encontrados en posición sedente (en cuclillas), sostenidos por dos piedras a los costados para evitar que la tierra los desplazara al ser sepultados.
- Rituales desconocidos: Se detectaron rituales previos y posteriores al entierro que no fueron recogidos en las investigaciones del siglo pasado.
Tecnología de vanguardia para proteger la historia
El proceso de investigación, que inició formalmente en términos de cuidado patrimonial alrededor de 2016, utilizó métodos no invasivos para evitar la destrucción del sitio. Antes de realizar cualquier excavación, el equipo empleó tomografía eléctrica de impulsos eléctricos para mapear irregularidades en el subsuelo. Carretero enfatizó que el sondeo tradicional es una técnica destructiva y que la intervención física solo se realizó tras asegurar la ubicación exacta de los restos, procediendo con una meticulosidad extrema para no perder ni un ápice de información.
Una crítica al estado actual de la cultura
Más allá de los huesos y las piedras, el conferencista lanzó una dura advertencia sobre la situación social en Riobamba. Carretero señaló que la ciudad ha dejado la cultura en un segundo plano, permitiendo que prevalezca el enfrentamiento antes que el desarrollo intelectual.
«Solo se puede amar y respetar aquello que se conoce. Si conocen su patrimonio, se tienen que apropiar de él y defenderlo; es el legado para nuestros hijos, de lo contrario no tendremos una identidad clara», sentenció el investigador.
El experto hizo un llamado urgente a las instituciones como el Municipio de Riobamba, colegios, institutos y la propia universidad para que «abanderen» la cultura de forma semanal a través de congresos y conferencias, con el objetivo de convertir a Riobamba en una verdadera «ciudad de congresos».











