En una reciente intervención durante una cena privada del Forum Club en West Palm Beach, Florida, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, manifestó su intención de «tomar el control» de la isla de Cuba de manera «casi inmediata». El mandatario republicano detalló que esta acción se llevaría a cabo una vez que el gobierno estadounidense finalice su actual gestión y «trabajo» en Irán, estableciendo una hoja de ruta para su política exterior en el Caribe.
Detalles del despliegue militar y contexto diplomático
Durante su discurso ante una selecta audiencia de líderes empresariales y figuras públicas, Trump esbozó un posible escenario militar. Aseguró que, tras concluir las operaciones en Irán, podría ordenar el despliegue del portaaviones USS Abraham Lincoln —considerado el más grande del mundo— hacia aguas caribeñas. Según el mandatario, la presencia de la embarcación a unos 100 metros de la costa cubana provocaría la rendición inmediata de los isleños, quienes, en palabras del presidente, dirían: «muchas gracias, nos rendimos».
Esta comparecencia se dio en el marco de las actividades del Forum Club, un espacio tradicional de encuentro político en Florida que, en esta ocasión, albergó un acto cerrado con asistentes seleccionados para escuchar las proyecciones del jefe de Estado.
Escalada de sanciones y bloqueo económico
La retórica de la Casa Blanca ha sido respaldada por acciones administrativas concretas. Este viernes 1 de mayo de 2026, la Administración Trump intensificó las sanciones contra Cuba, golpeando los pilares fundamentales de su economía. Las nuevas medidas se enfocan específicamente en los sectores de:
- Energía
- Defensa
- Minería
- Servicios financieros
Mediante una orden ejecutiva, se estableció el bloqueo total de activos en territorio estadounidense para cualquier individuo o compañía que mantenga relaciones comerciales con el Gobierno de La Habana en dichas áreas. Estas sanciones se suman a la presión ejercida desde enero de 2026, periodo en el que se implementó un bloqueo petrolero contra la isla.
Respuesta de Cuba y situación en el Congreso de EE. UU.
La reacción desde La Habana no se hizo esperar. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, respondió a las amenazas de intervención declarando: «si tenemos que morir, moriremos», en referencia a una posible invasión por parte de las fuerzas armadas estadounidenses.
A nivel legislativo, la tensión también se siente en Washington. El pasado martes 28 de abril de 2026, el Senado de los Estados Unidos rechazó una propuesta presentada por la bancada demócrata que buscaba limitar las facultades del presidente Trump para ordenar operaciones militares contra Cuba.
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, reforzó la postura oficial acusando al gobierno cubano de permitir el establecimiento de servicios de inteligencia de «adversarios» de EE. UU. a escasas 90 millas de su costa, advirtiendo que tales acciones no serán toleradas por la actual administración.






