La Fiscal General del Estado, Diana Salazar, concluyó su gestión tras presentar una renuncia irrevocable que fue aceptada este miércoles 21 de mayo de 2025 por unanimidad en la Asamblea Nacional. El presidente Daniel Noboa la designó como embajadora de Ecuador en Argentina, mientras que Wilson Toainga asume como fiscal subrogante.
El presidente de la Asamblea Nacional, Niels Olsen (ADN), dispuso votar sin debate una resolución presentada por el asambleísta Andrés Castillo para aceptar la renuncia de Diana Salazar. La moción fue aprobada por unanimidad, con los 136 votos de los asambleístas presentes, un hecho inédito en este período legislativo que comenzó el 14 de mayo.
Diana Salazar, quien completó los seis años para los que fue designada y permaneció prorrogada por un mes adicional, deja el cargo tras una gestión marcada por su lucha contra el crimen organizado transnacional. Su labor ha sido reconocida tanto dentro como fuera del país, como lo demuestra el apoyo expresado por las embajadas de Estados Unidos e Italia.
En un comunicado, la Embajada de Italia destacó: «Agradecemos a la Dra. Salazar por su valentía y compromiso en la lucha contra el crimen organizado transnacional, y saludamos al Dr. Wilson Toainga en el inicio de su encargo». Este mensaje refleja la relevancia internacional de su gestión.
Por su parte, el presidente Daniel Noboa designó a Salazar como embajadora de Ecuador en Argentina mediante un decreto ejecutivo. Esta decisión marca una transición significativa en su carrera, pasando de liderar la Fiscalía General del Estado a representar al país en el ámbito diplomático.
Wilson Toainga, quien hasta ahora ejercía como fiscal subrogante, asumirá el cargo de manera interina. Su nombramiento genera expectativas sobre la continuidad de las políticas implementadas por Salazar en la lucha contra la corrupción y el crimen organizado.
La Embajada de Italia agradece a la Dra. Salazar por su valentía y compromiso en la lucha contra el crimen organizado transnacional, y saluda al Dr. Toainga en el inicio de su encargo.
La salida de Diana Salazar de la Fiscalía General del Estado cierra una etapa marcada por avances en la persecución penal a estructuras criminales complejas, pero también por desafíos y tensiones políticas. Mientras tanto, su nuevo rol como embajadora en Argentina abre un capítulo diplomático para la exfiscal, cuya trayectoria seguirá siendo observada con atención.






