La tensión se intensifica tras la jornada más violenta del Paro Nacional. Organizaciones indígenas de Imbabura, incluyendo la UNORCAC (Unión de Organizaciones Campesinas de Cotacachi) y la FICAPI (Federación Indígena y Campesina de Imbabura), ofrecieron una rueda de prensa este domingo para responsabilizar directamente al Estado ecuatoriano por la muerte de Efraín Fueres, comunero de Inguinzafa, acaecida durante las manifestaciones. Mientras la Fiscalía investiga el caso, las organizaciones denuncian un «uso excesivo de la fuerza».
En su pronunciamiento, los dirigentes indígenas aseguraron que Fueres fue “asesinado brutalmente por el Estado” al supuestamente recibir un impacto de bala en medio de enfrentamientos con las Fuerzas Armadas. Además de la víctima mortal, las organizaciones denunciaron lo que catalogan como «represión militar y policial indiscriminada» en las comunidades, advirtiendo que el Gobierno estaría intentando «manipular» la información sobre la naturaleza de la protesta.
Contraste de Versiones e Investigaciones
La denuncia de las organizaciones contrasta con la versión de las Fuerzas Armadas del Ecuador. La institución militar informó que sus uniformados fueron «atacados violentamente» en una «emboscada» en Cotacachi mientras custodiaban un convoy de alimentos destinado a abastecer a la Sierra Norte. Las FFAA reportaron un saldo de 12 militares heridos y 17 retenidos por comuneros, calificando a los agresores como «grupos terroristas infiltrados».
En respuesta a la muerte del comunero, la Fiscalía General del Estado informó que abrió, de oficio, una investigación previa. El caso será tramitado desde la Unidad Especializada en la Investigación del Uso Ilegítimo de la Fuerza, siguiendo protocolos internacionales para garantizar la objetividad y transparencia en el proceso. Personal de Fiscalía se trasladó al sitio para el levantamiento del cadáver y las diligencias correspondientes.
Llamado a la Unidad y Exigencias
Ante lo que consideran un atropello a sus derechos colectivos, la presidenta encargada de la UNORCAC, Jessica Torres, convocó con urgencia a un «parlamento de pueblos» en Cotacachi. El encuentro contará con la participación de la FICI, el Pueblo Quichua-Otavalo, la FICAPI y el Pueblo Caranqui-Cayambi para definir acciones de resistencia.
Los líderes de la FICAPI y representantes de mujeres de la UNORCAC hicieron un llamado a la unidad y solidaridad de las organizaciones nacionales e internacionales. Subrayaron que no permitirán la impunidad en el caso de Fueres, cuya muerte dejó hijos en la orfandad. Finalmente, recalcaron que las comunidades de Cotacachi son “zonas de paz” y rechazaron ser catalogados como “terroristas”, exigiendo el respeto a sus derechos constitucionales, a la educación, salud y seguridad.







