Nina Viñachi Sasi, una madre oriunda de Otavalo y madre de dos niños, falleció el pasado martes en un ataque armado registrado en el sector de Nueva Aurora, al sur de Quito. La mujer, quien era ajena al objetivo del atentado, fue alcanzada por una bala perdida mientras realizaba compras con motivo del Día del Niño.
El trágico hecho ocurrió alrededor de las 14:00, cuando dos sujetos a bordo de una motocicleta dispararon contra José Valencia, un ciudadano colombiano de 28 años, causando su muerte instantánea. Durante el tiroteo, Nina Viñachi Sasi, quien cruzaba la calle en ese momento, también fue alcanzada por los disparos y perdió la vida en el lugar.
Según testimonios recogidos por familiares y confirmados por la Policía Nacional, la víctima no tenía relación alguna con el hombre atacado ni con las estructuras criminales involucradas. «Ella estaba ahí por casualidad, haciendo unas compras para sus hijos», aseguraron allegados durante el velorio realizado en Otavalo.
Detalles del ataque y capturas:
Las autoridades informaron que el ataque iba dirigido específicamente contra José Valencia, presuntamente vinculado a actividades delictivas. Horas después del incidente, siete personas fueron detenidas, entre ellas una mujer. Los sospechosos son de nacionalidad extranjera y estarían relacionados con un Grupo de Delincuencia Organizada (GDO) conocido como «Los Lobos».
La Policía Nacional destacó la rapidez de las investigaciones y señaló que los detenidos podrían proporcionar más información sobre la estructura criminal implicada en este y otros actos violentos en la capital.

Despedida en Otavalo:
El cuerpo de Nina Viñachi fue trasladado a su natal Otavalo, donde familiares y amigos se congregaron en el Sindicato de Choferes para despedirla. En declaraciones recogidas por Diario El Norte , los allegados reiteraron que la mujer fue víctima circunstancial de la violencia que afecta a varias zonas de Quito. «Ella no tenía nada que ver con esto. Era una madre trabajadora, inocente», expresaron durante el velorio.
El caso ha generado consternación en la comunidad otavaleña, donde se exige justicia y medidas urgentes para evitar que hechos similares sigan cobrándose vidas inocentes.
La muerte de Nina Viñachi evidencia una vez más el impacto de la violencia urbana en familias inocentes. Mientras tanto, las autoridades continúan las investigaciones para esclarecer el móvil del ataque y desarticular a las estructuras criminales responsables.






