La violencia no cesa en Manabí . La tarde de este miércoles 16 de julio de 2025 , al menos cuatro personas fueron asesinadas en la vía San Mateo , en el sur de Manta , en un atentado sicarial que dejó a la comunidad en estado de conmoción. Entre las víctimas se encontraban Flavio Leonardo Briones Chiquito , presunto miembro de la banda criminal Los Lobos , su esposa y dos militares que los custodiaban.
El ataque ocurrió en horas de la tarde en la vía hacia San Mateo , sector sur de Manta , provincia de Manabí . De acuerdo con reportes preliminares, las víctimas viajaban en dos vehículos blindados cuando fueron interceptadas por sujetos fuertemente armados que les dispararon desde una motocicleta y otro vehículo.
Entre los fallecidos se encontró a:
Flavio Leonardo Briones Chiquito (38 años) , señalado como objetivo de intermedio valor y presunto miembro de la banda delictiva Los Lobos .
Génesis Michelle Mendoza Tuárez (31 años) , su esposa.
Carlos Benedicto Pacheco Cusme (64 años) , militar en servicio pasivo.
Eder Luis Plúas Vargas (38 años) , militar en servicio activo y encargado de la seguridad del exmilitar.
Según informó Giovanni Naranjo , comandante de la Policía en la Zona 4, los atacantes usaron armas de alto calibre y lograron huir con rumbo desconocido tras el tiroteo.
La Policía llegó al lugar del crimen y encontró tres cuerpos en la carretera y a la mujer fallecida dentro de uno de los vehículos , en un escenario que evidencia el nivel de organización del crimen.
Este hecho se registró solo horas después de que se descubrieran los cuerpos de cinco jóvenes en una zona montañosa de Puerto López , quienes estaban maniatados, baleados y enterrados , con signos de haber estado desaparecidos varios días.
La ola de violencia en Manabí ha generado una alerta nacional , especialmente en Manta , donde en los últimos meses se han registrado asaltos exprés, secuestros y enfrentamientos entre bandas criminales por el control territorial.

Este nuevo episodio de violencia en la costa ecuatoriana pone sobre la mesa la necesidad de reforzar la seguridad en zonas estratégicas y la coordinación entre Fuerzas Armadas y Policía Nacional , en un contexto en el que el narcotráfico y el crimen organizado siguen extendiendo su presencia en la región.






