La Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (CONAIE) ha denunciado públicamente el bloqueo de las cuentas bancarias de varios de sus dirigentes y organizaciones afiliadas, tan solo un día después de convocar a un paro nacional. La medida fue informada a través de un comunicado oficial en el que la organización califica el hecho como una «intimidación» y una «clara acción de persecución» en respuesta a su llamado a movilización.
«Órdenes estatales» y criminalización de la protesta
Según el comunicado de la CONAIE, las entidades bancarias habrían justificado el bloqueo de las cuentas como respuesta a «órdenes estatales». La Confederación interpreta este hecho como una intervención directa del Estado, buscando ejercer presión contra quienes lideran el derecho constitucional a la protesta social.
La organización ha calificado esta acción como parte de una estrategia más amplia de «criminalización de la protesta social», destinada a debilitar las demandas de los pueblos y nacionalidades del país. «El bloqueo económico a dirigentes indígenas no es un acto aislado», señaló la CONAIE, «sino parte de una estrategia para debilitar las demandas de los pueblos y nacionalidades del país».
Firmeza ante la «persecución»
A pesar de la denuncia, la CONAIE reafirmó su compromiso con la defensa de los derechos colectivos y su decisión de continuar con las movilizaciones. El comunicado concluye con un mensaje contundente: «La CONAIE seguirá movilizándose de manera organizada y firme, ejerciendo sus derechos constitucionales, sin dejarse intimidar por acciones ilegales o políticas de persecución».
La denuncia surge en un contexto de alta tensión política y social, un día después de que la Fiscalía General del Estado emitiera una advertencia sobre posibles responsabilidades penales en el marco de las manifestaciones y protestas.






