La ciudad de Quevedo amaneció paralizada este jueves 16 de abril de 2026. Las 190 unidades que cubren las quince líneas de transporte urbano en el cantón suspendieron sus operaciones de manera indefinida, dejando a miles de ciudadanos a la deriva. La medida, adoptada por las siete cooperativas locales, busca presionar al Municipio para una actualización urgente de la tarifa del pasaje, en medio de denuncias de extorsión y costos operativos insostenibles.
El drama de los usuarios: Caminatas de hora y media
La ausencia de buses transformó las calles en rutas de peregrinación. Usuarios como Nancy Mina, residente de la parroquia Venus, reportaron haber caminado hasta 90 minutos para realizar trámites básicos. «No pude coger un taxi porque cobran mínimo 3 dólares; todo sube, pero el sueldo no», lamentó Mina, reflejando el sentir de una población que cuestiona la calidad del servicio frente a la intención de subir la tarifa.
La situación también afectó a viajeros de cantones vecinos como Buena Fe, quienes al llegar a Quevedo se encontraron con la imposibilidad de movilizarse hacia el centro de la ciudad, obligándolos a pagar tarifas de transporte privado que muchos consideran prohibitivas.
Los motivos del gremio: Entre la quiebra y las «vacunas»
José Rivera, presidente de la transportación urbana de Quevedo, evitó hablar de un «paro» y utilizó el término «optimización de recursos». Sin embargo, la realidad que describe el gremio es crítica. Según Rivera, un bus genera un gasto diario de 105 dólares, mientras que los ingresos en muchos casos apenas alcanzan los 60 dólares.
Los transportistas justifican su medida en tres pilares de crisis:
- Costos operativos: Alza en el precio de combustibles y encarecimiento de repuestos.
- Inseguridad: El pago de las denominadas «vacunas» a grupos extorsionadores, lo que ha mermado la rentabilidad y la paz del sector.
- Vialidad: El mal estado de las calles de Quevedo, que acelera el deterioro de las unidades.
¿Qué piden los transportistas?
El gremio solicita formalmente al Municipio de Quevedo que el pasaje urbano pase de su valor actual a un rango de entre 0,40 y 0,45 dólares. Por su parte, plantean mantener el pasaje preferencial para estudiantes y tercera edad en 0,25 dólares.
Hasta el cierre de esta edición, la administración municipal no ha emitido un pronunciamiento oficial. Mientras tanto, los transportistas advierten que no encenderán sus motores hasta que exista un compromiso formal para revisar la «tarifa técnica». Por ahora, Quevedo se prepara para más jornadas de incertidumbre y agotadoras caminatas bajo el sol.





