El Gobierno de Perú ha anunciado la ruptura de sus relaciones diplomáticas con México este lunes 3 de noviembre, una drástica decisión motivada por el asilo otorgado a la exprimera ministra Betssy Chávez, quien fue funcionaria del destituido presidente Pedro Castillo y es actualmente investigada por la Justicia peruana. El quiebre diplomático fue confirmado por el ministro de Relaciones Exteriores peruano, Hugo de Zela, quien citó un «acto inamistoso» y la «intervención en asuntos internos» por parte de autoridades mexicanas como causas principales.
El ministro De Zela informó en una rueda de prensa que la medida se tomó debido a la presencia de la exfuncionaria en la residencia oficial de la embajada mexicana en Lima. Chávez es señalada por la Justicia de Perú como presunta coautora en el fallido intento de golpe de Estado perpetrado por el entonces presidente Pedro Castillo el 7 de diciembre de 2022, día en el que ella fungía como jefa del gabinete ministerial.
El canciller peruano enfatizó que la decisión se enmarca también en una serie de «reiteradas acciones» en las que los gobiernos mexicano, tanto el actual con Claudia Sheinbaum como el anterior de Andrés Manuel López Obrador, han sido percibidos como interventores en la política interna del Perú. Ambos presidentes han mantenido una postura crítica hacia el proceso que llevó a la destitución de Castillo, exigiendo su libertad en diversas oportunidades y argumentando que el exmandatario fue víctima de un golpe de Estado orquestado por «grupos de poder» en el Congreso peruano.
A pesar de la gravedad de la medida, el ministro De Zela aclaró un punto crucial: la ruptura no implica el cese de las relaciones consulares entre ambos países, asegurando que la atención a los ciudadanos se mantendrá. Dato de referencia: La ex primera ministra Betssy Chávez se encuentra en proceso judicial por su presunta participación en los eventos que desencadenaron la crisis política y la detención de Pedro Castillo.
La decisión del Gobierno peruano, en el marco de una profunda crisis política interna, marca un momento de alta tensión en las relaciones bilaterales de la región. Si bien las autoridades peruanas han descartado una acción para ingresar a la sede diplomática mexicana y detener a Chávez, el asilo ha sido el detonante final que cristaliza las diferencias ideológicas y políticas acumuladas tras el cese de Pedro Castillo.






