Riobamba celebra el Pase del Niño Rey de Reyes: Una herencia de fe que sobrevive desde 1797
Cada 6 de enero, las calles de Riobamba se transforman en un escenario de color, devoción e identidad con el tradicional Pase del Niño Rey de Reyes. Esta festividad, considerada una de las expresiones culturales más potentes de la Sierra centro, congrega este 2026 a miles de devotos y turistas que rinden homenaje a la imagen que es símbolo de esperanza para la ciudad.

Un origen marcado por la historia La devoción al Niño Rey de Reyes tiene raíces profundas que se remontan a 1797. Tras el devastador terremoto que destruyó la antigua Riobamba, la imagen fue hallada intacta entre los escombros, un suceso que los fieles calificaron como milagroso y que dio inicio a esta procesión anual.
Crónica de una festividad vibrante La celebración actual es el cierre de una agenda que inició el pasado 27 de diciembre con la novena, seguida de un emotivo desfile de antorchas el 4 de enero. Tras las vísperas y los espectáculos de pirotecnia del 5 de enero, la jornada central de hoy arrancó con el gran Pase.
La imagen recorre el Centro Histórico custodiada por los priostes y acompañada por una marea de comparsas y bandas de música. El trayecto culminará con una misa campal en el Estadio de la Federación Deportiva de Chimborazo, donde se espera una asistencia masiva.

Personajes y alegría popular El Pase no sería el mismo sin sus figuras tradicionales. Personajes como el perro, el diablo, el payaso y el sacha interactúan con el público portando mensajes jocosos y animando el recorrido, manteniendo viva la esencia del folclore riobambeño.






