En un acto simbólico cargado de esperanza y compromiso con la educación pública, autoridades nacionales y universitarias colocaron este viernes la primera piedra del nuevo edificio de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Nacional de Chimborazo (UNACH). La obra, que forma parte de una inversión estratégica del Estado ecuatoriano en infraestructura universitaria, busca fortalecer la formación de profesionales de la salud con estándares de calidad, ética y pertinencia social.
La nueva edificación contempla 6.065,44 metros cuadrados distribuidos en dos subsuelos y tres plantas, e incluirá 115 parqueaderos, 18 laboratorios multifuncionales, ocho aulas y espacios para servicios de bienestar universitario, entre ellos atención en salud ocupacional. Según informó la vicerrectora administrativa, doctora Yolanda Salazar, el proyecto se ejecutará en dos etapas, con una duración estimada de 415 días para la primera fase.
El rector de la UNACH, Nicolay Samaniego, destacó que esta iniciativa responde a las crecientes necesidades de una institución que hoy alberga a más de 15.000 estudiantes y 1.000 servidores, cifras muy superiores a las previstas cuando se diseñó el campus hace tres décadas. “Este edificio no es solo concreto y acero; es el lugar donde el conocimiento se transforma en soluciones reales para el país”, afirmó durante el evento.
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El gobierno nacional subrayó que la inversión —que inicialmente tenía un presupuesto referencial de USD 4,5 millones, pero fue optimizada a USD 3,8 millones— refleja su apuesta por la educación superior como motor de desarrollo. Parte del ahorro generado se reinvertirá en equipamiento especializado para los nuevos espacios.
Estudiantes como Joe Moreno, del cuarto semestre de Ciencias de la Salud, celebraron la obra como un paso hacia la materialización de sueños colectivos: “Hoy no solo se construye un edificio, sino un compromiso con la dignidad humana y la responsabilidad moral de quienes ejercerán la medicina”.
La segunda etapa del proyecto se iniciará en aproximadamente un año y medio, con miras a consolidar laboratorios de investigación aplicada y clínicas especializadas, alineadas a las necesidades territoriales de Chimborazo y el país.






