La temporada más estratégica para la economía ecuatoriana ha comenzado este martes 20 de enero. Con la mirada puesta en el 14 de febrero, el sector florícola activa un operativo que representa hasta el 30% de sus ingresos anuales. Desde el Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre de Quito, se prevé el despacho de más de 30,000 toneladas de flores, superando el récord histórico alcanzado en 2025.
El clima: Un aliado con desafíos A diferencia de años anteriores, la temporada 2026 está marcada por condiciones de alta luminosidad y temperaturas elevadas en la región interandina. Este fenómeno ha acelerado los ciclos productivos, garantizando flores de gran tamaño y colores vibrantes, aunque también obliga a una logística más agresiva para evitar una sobreoferta que presione los precios a la baja.
Destinos y relevancia económica Estados Unidos y la Unión Europea (especialmente a través de los hubs de Miami y Ámsterdam) se consolidan como los principales destinos de nuestras rosas, gypsophilas y claveles. Con ventas que superaron los 948 millones de dólares al cierre de 2025, la floricultura reafirma su posición como el quinto producto no petrolero más importante de la canasta exportadora ecuatoriana, siendo un pilar fundamental para el empleo rural y femenino.






