La tregua política en Ecuador parece haber llegado a su fin. Las principales bancadas de oposición (Revolución Ciudadana, PSC y Pachakutik) arremetieron este viernes contra la decisión del Ejecutivo de gravar con un 30% las importaciones desde Colombia a partir del 1 de febrero. Los legisladores califican la medida como «caprichosa», «inútil» y un riesgo inminente para las relaciones diplomáticas y comerciales dentro de la Comunidad Andina (CAN).
¿Argumento de seguridad o pretexto recaudador? Mientras el oficialismo defiende la tasa como una herramienta necesaria para controlar los 185 pasos ilegales y combatir las 265 mil hectáreas de coca en la frontera, la oposición sostiene que es un «pretexto» similar al aumento del IVA al 15%. Viviana Veloz (RC) recordó que Noboa ostenta la presidencia Pro Témpore de la CAN, por lo que esta medida violaría acuerdos internacionales preestablecidos. Por su parte, Mariana Yumba (Pachakutik) calificó la decisión de «caprichosa», señalando que el país está abandonado en sectores críticos como salud y educación.
Fiscalización a la vista El descontento ha escalado al punto de que el correísmo ya analiza llamar a la canciller Gabriela Sommerfeld al Pleno de la Asamblea. El objetivo es que explique el sustento técnico de una medida que, según la Cámara de Industrias y Producción, pone en riesgo cerca de 200 mil empleos vinculados al comercio binacional.






