La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias ‘El Mencho’, abatido el pasado domingo 22 de febrero por militares en Tapalpa, ha sumido a México en una de las crisis de seguridad más agudas de los últimos años. Lo que el gobierno de Claudia Sheinbaum califica como un triunfo histórico, los expertos lo ven como el inicio de una violenta reconfiguración del crimen organizado que amenaza con empañar la Copa del Mundo 2026.

Una demostración de fuerza global La respuesta del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) no se hizo esperar: bloqueos, ataques a bancos y quema de vehículos en 20 de los 32 estados de México. Según el experto en seguridad Raúl Benítez Manáut, esta sincronía evidencia una estructura de «terrorismo táctico» que busca enviar un mensaje doble: al Estado, que su capacidad de fuego sigue intacta; y a sus rivales (como el Cártel de Sinaloa), que sus rutas no están disponibles.

La línea de sucesión: ¿Negociación o Guerra Intestina? Con una organización de más de 30,000 miembros, el vacío de poder es inmenso. Tres nombres suenan con fuerza para heredar el trono de hierro del narcotráfico:
- Julio Alberto Castillo Rodríguez: Yerno de ‘El Mencho’ y operador clave en el puerto de Manzanillo para el tráfico de precursores de fentanilo.
- El entorno familiar: Pese a la condena de ‘El Menchito’ en EE. UU., se mencionan a la exesposa del capo y sus hijas, aunque ex agentes de la DEA como Mike Vigil dudan que la estructura machista del cartel acepte el mando femenino.
- La pugna entre «Plata y Plomo»: La lucha interna podría darse entre los financieros (que esconden el dinero) y los jefes de sicarios (que ostentan las armas).
El factor Mundial 2026 El reto para Sheinbaum es contrarreloj. Guadalajara, bastión del CJNG, será sede mundialista en junio. Los analistas advierten que, si el gobierno no logra pacificar Jalisco y las rutas estratégicas del Pacífico antes del torneo, el «coletazo» del cartel podría revertir el éxito del operativo militar en un desastre de imagen internacional.







