El ministro del Interior, John Reimberg, anunció este 18 de junio de 2025 la transformación de la Unidad Antisecuestros y Extorsión (Unase) en una Dirección Nacional para fortalecer la lucha contra dos de los delitos más alarmantes en Ecuador: secuestros y extorsiones. El objetivo es aumentar el personal policial, asignar un presupuesto específico y fomentar las denuncias.
En medio de una escalada de violencia que ha golpeado a comerciantes y ciudadanos en Ecuador, el Gobierno busca reforzar sus estrategias para enfrentar los delitos de secuestro y extorsión. Según cifras oficiales, los casos de extorsión han aumentado drásticamente: de 6.651 en 2022 a 20.293 en 2024. Aunque en los primeros cuatro meses de 2025 se reportaron 4.569 casos, lo que sugiere una reducción respecto al año anterior, el problema sigue siendo grave.
Los secuestros también han crecido significativamente. En 2022 se registraron 713 casos, mientras que en 2024 se contabilizaron 2.095. Entre enero y abril de 2025 ya se habían reportado 692 casos. En cuanto al secuestro extorsivo, los números casi se triplicaron en tres años: de 581 en 2022 a 1.457 en 2024, con 417 casos solo en los primeros cuatro meses de 2025.
La Unase, creada en 1994 como parte de la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestros (Dinased), tiene presencia en Quito, Guayaquil, Manta y cuenta con unidades móviles a nivel nacional. Sin embargo, el ministro Reimberg aseguró que la reestructuración permitirá contar con más efectivos y recursos específicos para combatir estos delitos.
«Tenemos un compromiso muy serio por erradicar la extorsión. Estamos trabajando en varias provincias y he dispuesto el aumento de personal policial en las unidades correspondientes», afirmó Reimberg. Además, destacó que la nueva Dirección Nacional tendrá un presupuesto anual dedicado para garantizar operaciones más eficientes.
El ministro también subrayó la importancia de fomentar las denuncias, especialmente en casos de extorsión, donde muchas víctimas prefieren guardar silencio por temor a represalias. «Entendemos el miedo que existe. Por eso hemos habilitado un link en la página del Ministerio del Interior para que las denuncias puedan ser anónimas, y también está disponible la línea 1800-DELITO», agregó.
Este no es el primer intento de elevar el estatus de la Unase. En el pasado, el exministro José Serrano firmó un acuerdo para crear la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida y Secuestros, pero esta iniciativa fue derogada posteriormente. Ahora, el Gobierno busca consolidar una estructura más robusta para enfrentar estos crímenes, vinculados directamente al financiamiento de organizaciones criminales armadas, lo que ha llevado a calificar la situación del país como un conflicto armado interno.
La transformación de la Unase en una Dirección Nacional refleja el compromiso del Gobierno con la seguridad ciudadana, aunque el éxito dependerá de la implementación efectiva de estas medidas y la cooperación de la ciudadanía. Las autoridades esperan que esta iniciativa marque un punto de inflexión en la lucha contra el secuestro y la extorsión en Ecuador.






