Este 23 de diciembre de 2025, el Palacio de Carondelet se convirtió en el escenario de un encuentro estratégico entre el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, y el presidente electo de Chile, José Antonio Kast. La visita, marcada por la expectativa internacional, se centró en dos ejes críticos para el Cono Sur y la región andina: la seguridad penitenciaria y la gestión de la crisis migratoria.
Un corredor humanitario regional La propuesta más ambiciosa de Kast, que ya ha sido conversada con mandatarios como Javier Milei en Argentina, busca establecer un corredor humanitario internacional. Este mecanismo permitiría el retorno ordenado de migrantes irregulares —principalmente de nacionalidad venezolana— a sus países de origen.
«Ecuador vive una situación crítica y el corredor humanitario tiene que ser analizado por Chile, Argentina, Bolivia, Perú y Ecuador», afirmó Kast a su llegada. El mandatario electo subrayó la necesidad de una respuesta regional ante un fenómeno que desborda las capacidades nacionales individuales.
Seguridad y cárceles: El modelo ecuatoriano Además del tema migratorio, Kast mostró un marcado interés en la estrategia de seguridad implementada por el Gobierno de Noboa, específicamente en el control de centros carcelarios y el combate al crimen organizado. Chile, por su parte, ofreció compartir su experiencia en el control fronterizo técnico.
A la cita asistieron figuras clave como la canciller Gabriela Sommerfeld y el presidente de la Asamblea, Niels Olsen. Tras un almuerzo protocolario, ambos mandatarios tienen previsto reunirse con sectores empresariales en Quito para fortalecer los lazos comerciales antes de la posesión de Kast, programada para el 11 de marzo de 2026.
La propuesta del corredor humanitario busca gestionar la situación de más de 300.000 migrantes que se encuentran actualmente en territorio chileno.






