La justicia ecuatoriana dictó prisión preventiva para Katya Dolores J. V. y Nelson Marcelo V. R., alias ‘Conejo’, por su presunta participación en el asesinato de un hombre de 41 años. El crimen, que habría sido planificado por la propia hermana de la víctima, tuvo lugar en una finca familiar en las afueras de Quito.
La trama del crimen Según las investigaciones lideradas por la Fiscalía, Katya Dolores habría citado a su hermano en la propiedad familiar bajo el pretexto de retirar pertenencias personales. Sin embargo, se presume que previamente contrató a alias ‘Conejo’, un trabajador de una vulcanizadora local, ofreciéndole USD 1.000 para ejecutar el asesinato.
La noche del ataque, la víctima recibió varios impactos de bala. Posteriormente, el cuerpo fue colocado dentro de un vehículo y abandonado en el kilómetro 3,5 de la vía a Papallacta.
Nerviosismo y confesión La captura de la sospechosa se produjo luego de que agentes policiales detectaran una actitud nerviosa e inconsistencias graves en su testimonio inicial. Ante la presión de las evidencias, la mujer habría terminado por confesar la planificación del delito y delató a su cómplice, quien fue aprehendido horas después en el sector de Pifo.
El sistema judicial ecuatoriano es severo cuando el delito ocurre entre familiares cercanos. De acuerdo con el Artículo 140 del Código Orgánico Integral Penal (COIP), el asesinato se sanciona con una pena privativa de libertad de 26 a 30 años cuando:
- Se da muerte a un ascendiente (padres/abuelos).
- Se da muerte a un descendiente (hijos/nietos).
- La víctima es el cónyuge o conviviente.
- La víctima es un hermano o hermana (como en este caso).






