El escenario político en el sur del Ecuador ha sufrido un remezón de proporciones mayúsculas dentro de la administración municipal de la capital azuaya. Una de las primeras y más contundentes acciones ejecutadas por Marisol Peñaloza tras asumir formalmente el liderazgo de la Alcaldía de Cuenca fue disponer de manera inmediata el cese definitivo de funciones de los dos asesores más cercanos y de absoluta confianza de Cristian Zamora. Cabe recordar que Zamora, el alcalde electo del cantón, se encuentra actualmente suspendido del ejercicio de su cargo por un periodo establecido de seis meses, debido a una sanción impuesta por violencia política de género. Esta drástica resolución de desvinculación marca el inicio de una nueva y compleja etapa en la gobernabilidad de la urbe, evidenciando una reconfiguración de fuerzas en el Palacio Municipal.
La determinación de la alcaldesa subrogante se oficializó formalmente a través de una carta escrita y dirigida a la dirección de Talento Humano del Municipio de Cuenca el pasado viernes 19 de junio de 2026. En dicho documento oficial, Peñaloza ordenó de forma taxativa la separación inmediata de sus cargos de Marlon Torres y Pablo Albornoz. Ambos funcionarios se desempeñaban en puestos catalogados de libre remoción dentro de la estructura general de la entidad y poseían un fuerte vínculo político con Cristian Zamora, a quien habían acompañado de manera ininterrumpida desde la época de la campaña electoral con miras a las elecciones seccionales celebradas en el año 2023.
Ante la expectativa generada por estas desvinculaciones masivas, la alcaldesa subrogante compareció ante los medios de comunicación locales para explicar los argumentos técnicos y operativos detrás de su decisión. Peñaloza relató detalladamente que, tras asumir las riendas de la Alcaldía el pasado miércoles 17 de junio de 2026, una gran cantidad de funcionarios municipales se presentaron de forma proactiva en su despacho para detallar minuciosamente qué tipo de actividades, metas y funciones cumplían en sus respectivas áreas. Tras estas reuniones de evaluación, la primera autoridad dispuso la continuidad de la gran mayoría de los trabajadores en sus puestos.
Sin embargo, la situación con el círculo íntimo de Zamora fue radicalmente opuesta. Según explicó Peñaloza en una entrevista concedida al canal televisivo Telerama, tanto Marlon Torres como Pablo Albornoz no entablaron ningún tipo de comunicación con ella para informar detalladamente sobre sus labores diarias o la situación de los proyectos a su cargo. «Tienen que informarme qué actividad, proyecto, delegación o acción están realizando», sostuvo de forma enfática la funcionaria subrogante, justificando técnicamente la remoción de ambos asesores de la campaña de 2023. A esto sumó una frase lapidaria que define la postura de su naciente administración: «Uno no puede trabajar con alguien que no está comprometido con el cantón Cuenca”.

Más allá de la desvinculación de los asesores de libre remoción, la gestión de Peñaloza está a las puertas de incorporar un cambio político sustancial que altera el equilibrio partidista en la región. La alcaldesa subrogante se encuentra afinando los detalles para integrar formalmente a un nuevo e importante miembro dentro de su equipo de trabajo estratégico: el exgobernador del Azuay y exasambleísta Leonardo Berrezueta. Berrezueta es una figura ampliamente conocida en el espectro político ecuatoriano por su militancia activa dentro de las filas de la Revolución Ciudadana (correísmo). Esta inminente incorporación ocurre en un contexto particular, puesto que el Ministerio del Trabajo ya registró formalmente el impedimento legal de Cristian Zamora, quien antes de su suspensión definitiva había descartado de forma pública cualquier tipo de alianza o pacto político con el correísmo en la localidad.
En paralelo al rediseño de su gabinete y equipo de confianza, Marisol Peñaloza ejecuta acciones en el plano legislativo de la provincia. Para este lunes 22 de junio de 2026, la alcaldesa subrogante tiene planificado remitir una invitación formal a todos los asambleístas que representan a la provincia del Azuay en la Función Legislativa, con el propósito de concretar una reunión de trabajo conjunta. El objetivo primordial de esta convocatoria de alta importancia es abordar, debatir y coordinar acciones estatales en torno a temas urgentes y prioritarios para la capital azuaya, concentrándose específicamente en los ejes de seguridad ciudadana, educación pública y gobernabilidad institucional.
Es imperativo contextualizar que Marisol Peñaloza asumió la conducción subrogante de la Alcaldía de Cuenca luego de que el Tribunal Contencioso Electoral (TCE) ratificara la suspensión temporal de los derechos políticos del alcalde titular, Cristian Zamora, fijando una sanción rigurosa de seis meses fuera del cargo. Lo llamativo y paradójico de la actual pugna administrativa es que, antes de verse obligado a abandonar el cargo temporalmente por la sanción del TCE, el propio Zamora había asegurado públicamente ante los medios que mantenía una relación sumamente armónica, fluida y constructiva con Peñaloza. «Siempre hemos trabajado y hemos sido un equipo», manifestó expresamente el alcalde suspendido durante una rueda de prensa conjunta celebrada el pasado 11 de junio de 2026, en la que ambos aparecieron públicamente ante la ciudadanía simulando una total unidad institucional que hoy queda en entredicho tras la purga de asesores.
Con el inicio de la semana y el envío de las convocatorias a los legisladores azuayos, la gestión de Marisol Peñaloza toma distancia definitiva de la sombra de Cristian Zamora, abriendo una etapa de reorganización interna donde la incorporación de figuras del correísmo y la salida de los antiguos asesores de campaña marcarán el rumbo político de Cuenca durante el próximo semestre.






