La severa crisis de conectividad terrestre que afecta al Austro ecuatoriano ha obligado a una intervención estatal inmediata y de carácter extraordinario. El Ministerio de Infraestructura y Transporte (MIT) declaró formalmente en estado de emergencia un tramo crítico de la estratégica vía Cuenca-Girón-Pasaje, una arteria vial de vital importancia socioeconómica que conecta directamente a la provincia de Azuay con la provincia de El Oro. La carretera se encuentra totalmente cerrada al tránsito vehicular desde el pasado 9 de junio debido a la ocurrencia de múltiples deslizamientos de tierra de gran magnitud. Con la emisión oficial de esta declaratoria, ratificada este viernes 19 de junio de 2026, la referida Cartera de Estado busca agilizar de forma prioritaria la entrega y ejecución de recursos económicos, así como viabilizar de forma inmediata las acciones operativas necesarias para recuperar la infraestructura de la calzada y habilitar la circulación segura de los usuarios.
De acuerdo con las especificaciones técnicas difundidas por el Ministerio de Infraestructura y Transporte en su comunicado oficial, la declaratoria de emergencia se focaliza de manera estricta en el tramo vial comprendido entre el kilómetro 76 y el kilómetro 123. Esta medida excepcional tendrá una vigencia jurídica y operativa de 60 días calendario. Para mitigar los severos daños y agilizar las obras civiles, el Ministerio ha destinado un presupuesto financiero inicial de USD 1,2 millones. El marco legal de la emergencia faculta que estos fondos públicos sean utilizados de una forma ágil, directa y dinámica para ejecutar trabajos urgentes en la carretera, los cuales contemplan la limpieza integral de la calzada afectada y la intervención profunda en los taludes superiores e inferiores que actualmente presentan un riesgo inminente de registrar nuevos desprendimientos de tierra y material pétreo.
El plan de contingencia diseñado para este tramo del Austro también abarca labores esenciales de ingeniería y mantenimiento vial, entre las que se incluyen la recuperación urgente de alcantarillas que se encuentran completamente colmatadas por sedimentos y lodo, la reparación integral de la mesa vial dañada por los impactos, así como intensas jornadas de bacheo asfáltico y renovación de la señalización vial para resguardar a los conductores.
Mientras estas disposiciones presupuestarias entran en plena ejecución, los equipos de respuesta en la carretera mantienen activas las operaciones mecánicas complejas para fragmentar y desalojar las rocas de gran escala que han caído sobre la calzada durante el transcurso de los últimos días. En la zona del desastre se encuentra desplegada maquinaria pesada del Ministerio de Infraestructura y Transporte, operando en un frente mancomunado junto con equipos técnicos pertenecientes a la Corporación Eléctrica del Ecuador (CELEC EP), los gobiernos autónomos descentralizados municipales de Pucará y Santa Isabel, y la Prefectura Provincial del Azuay. Cabe recordar que este preocupante escenario se suscita en un contexto invernal adverso que ya ha cobrado víctimas mortales en la región, como el reciente fallecimiento de un ciudadano de 84 años de edad a causa de un deslizamiento de tierra registrado en el cantón Girón, Azuay.

A pesar del despliegue logístico y humano en los cantones afectados, la Cartera de Estado admitió de forma oficial que aún no existe una fecha definida para habilitar de manera definitiva el paso vehicular en la vía Cuenca-Girón-Pasaje. Frente a esta situación, los técnicos y autoridades trabajan paralelamente en la estructuración minuciosa de un protocolo de operación especial que permita precautelar y resguardar la integridad física de los usuarios al momento en que la carretera vuelva a estar abierta al público.
El Ministerio detalló explícitamente que el restablecimiento de la circulación se ejecutará de una manera estrictamente progresiva y bajo rigurosas condiciones de control y seguridad. Esta decisión responde directamente a evaluaciones geológicas que confirman que los taludes circundantes continúan presentando un nivel de sensibilidad y susceptibilidad sumamente alto debido a la persistencia de las intensas lluvias registradas de forma constante en la zona. Las precipitaciones meteorológicas extremas reportadas durante los últimos días del pasado mes de mayo y las primeras semanas del mes de junio provocaron un acelerado y mayor deterioro de la infraestructura en la vía Cuenca-Girón-Pasaje, catalogada históricamente por transportistas y expertos como una de las carreteras más conflictivas, inestables y complejas de toda la región del Austro ecuatoriano, caracterizada por la frecuencia recurrente de sus deslizamientos y bloqueos de tránsito.
La declaratoria por 60 días pone a contrarreloj a las autoridades provinciales y ministeriales para recuperar la conectividad entre la Sierra y la Costa, mientras el sector productivo regional permanece atento a la ejecución eficiente del presupuesto de USD 1,2 millones para normalizar el flujo comercial.







