Equipos de búsqueda y rescate localizaron este jueves 17 de abril de 2025 el cuerpo de una mujer arrastrada por un aluvión en el cantón Alausí, provincia de Chimborazo. La víctima estaba reportada como desaparecida desde el pasado sábado, cuando fuertes lluvias provocaron un deslizamiento de lodo y vegetación que devastó la zona. Las labores para encontrar a la segunda persona desaparecida continúan.
El aluvión ocurrió el sábado anterior, aproximadamente a las 16:00, tras intensas precipitaciones que desencadenaron el colapso de una montaña en el sector Sinancumbe. Toneladas de lodo, troncos y vegetación fueron arrastrados hacia el río Chanchán, afectando a comunidades cercanas y dejando a dos mujeres desaparecidas: Diana y Mónica Palacios, hermanas cuyos nombres han sido identificados como parte del caso.
Los equipos de rescate, conformados por andinistas, hombres ranas y canes adiestrados del Ejército Ecuatoriano y del Cuerpo de Bomberos, realizaron operativos exhaustivos durante varios días. Finalmente, este jueves localizaron el cuerpo de una de las víctimas en una especie de isla formada por el río Chanchán, a 18 kilómetros del punto inicial del desastre.
Según Francisco Almache, capitán de las fuerzas especiales Patria, el caudal del río ha disminuido en los últimos días, pero sigue siendo peligrosamente correntoso, lo que complicó las labores de búsqueda. El cuerpo fue recuperado gracias a tácticas especializadas y el uso de equipos avanzados. Ahora, las autoridades esperan los resultados de las pericias forenses para confirmar si corresponde a Diana o Mónica Palacios.
Mientras tanto, los esfuerzos para encontrar a la segunda víctima permanecen activos. Los rescatistas enfrentan condiciones adversas en terreno inestable, con riesgos de nuevos deslizamientos debido a las continuas lluvias en la región.

El aluvión no solo ha cobrado vidas humanas, sino que también ha dejado graves daños materiales en las comunidades afectadas. Habitantes del sector Sinancumbe han recibido apoyo logístico por parte de las autoridades, aunque muchos aún enfrentan dificultades para recuperarse del impacto del desastre.
Este trágico evento refleja la vulnerabilidad de varias regiones ecuatorianas frente a fenómenos climáticos extremos, especialmente durante la temporada de lluvias. Las autoridades hacen un llamado a la población a mantenerse alerta ante posibles emergencias y colaborar con los protocolos de seguridad implementados en zonas de alto riesgo.






