Con 16 días en el cronómetro político, las fuerzas mayoritarias de la Asamblea Nacional, Acción Democrática Nacional (ADN) y Revolución Ciudadana (RC), se enfrentan a una carrera estratégica para definir quién liderará el Legislativo ecuatoriano. Entre nombres fuertes como Anabella Azín y Viviana Veloz, las negociaciones y alianzas prometen marcar el rumbo del próximo período legislativo.
El próximo 14 de mayo, la Asamblea Nacional de Ecuador se renovará con la incorporación de 14 nuevos asambleístas, elevando su número total a 151 miembros. Este cambio estructural coincide con una encrucijada política: decidir quién ocupará la Presidencia del Parlamento, un cargo clave que define la agenda legislativa y la relación entre los poderes del Estado.
Por el lado de ADN, el movimiento oficialista liderado por el presidente Daniel Noboa, el nombre más sonado es el de Anabella Azín , madre del mandatario. Azín, quien fue la candidata más votada en las elecciones legislativas, cuenta con el respaldo de su bancada y del Partido Social Cristiano (PSC). Sin embargo, su posible elección no está exenta de controversias. Opositores, como la asambleísta Cecilia Baltazar de Pachakutik, han cuestionado la ética de que la madre del presidente presida otro poder del Estado y coloque la banda presidencial a su hijo el próximo 24 de mayo.
A pesar de estas críticas, legisladores como Jorge Chamba defienden que Azín tiene legitimidad al haber sido electa por el voto popular. Además, Nathaly Farinango, asambleísta reelecta de ADN, señaló que existen al menos 10 perfiles capacitados para el cargo, incluyendo nombres como Niels Olsen y Diana Jácome.
En el extremo opuesto, Revolución Ciudadana (RC), segunda fuerza política en el Legislativo, aún no define su postulación formal. Aunque el nombre de Viviana Veloz suena con fuerza, la bancada correísta mantiene cautela. Según Franklin Samaniego, legislador reelecto de RC, su bloque evaluará hasta el último momento las posibilidades políticas antes de lanzar un candidato. “El día en el que se elija a las nuevas autoridades, veremos quién tiene y quién no tiene los votos”, declaró Samaniego.
Mientras tanto, los preparativos administrativos para la nueva Asamblea avanzan. En el hemiciclo se instalaron 14 curules adicionales, y se adquirieron 165 computadores por un valor de $262,197.70, incluyendo IVA. Este gasto, junto con la compra de mobiliario para equipar las nuevas oficinas, ha generado debate sobre la transparencia en la gestión de recursos públicos.
La definición de la Presidencia de la Asamblea será un reflejo del equilibrio de fuerzas entre ADN y RC. Con intereses políticos, éticos y estratégicos en juego, el 14 de mayo promete ser un día decisivo para el futuro del Legislativo ecuatoriano.






