Las Fuerzas Armadas (FF.AA.) de Ecuador ejecutaron un nuevo y contundente operativo este lunes en el sector de Buenos Aires, provincia de Imbabura, logrando la desarticulación de un campamento de minería ilegal y la captura de cinco individuos presuntamente vinculados a una estructura delictiva transnacional. La acción reafirma la estrategia de seguridad del Gobierno para erradicar focos de explotación ilícita de recursos y la presencia de grupos armados en el territorio nacional.
El ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, ha sido enfático respecto a la permanencia de las fuerzas de seguridad en la zona, declarando que la minería ilegal en Buenos Aires ha llegado a su fin. Esta intervención, que sigue a una serie de operaciones recientes que incluyeron la destrucción de varias estructuras mineras, se concentró específicamente en las inmediaciones de las minas conocidas como Vieja y El Olivo.
Según el comunicado oficial de las FF.AA., el operativo resultó en la aprehensión de individuos armados y la incautación de un significativo arsenal. Las evidencias decomisadas incluyen dos fusiles tipo R-15, tres fusiles FAL, 15 alimentadoras FAL, y una considerable cantidad de municiones de distinto calibre. Un hallazgo relevante fueron cuatro chalecos de combate de las Fuerzas Militares Colombianas, junto con una mochila y una pañoleta con el logo contraguerrillas.
Los cinco detenidos, extraídos vía aérea y entregados a las autoridades judiciales, serían supuestamente integrantes del Frente Oliver Sinisterra, un grupo rebelde conocido por sus actividades ilícitas en el narcotráfico y la minería ilegal, con un radio de acción que abarca la frontera entre Ecuador y Colombia.

La renovada ofensiva en Imbabura se produce inmediatamente después de que el presidente Daniel Noboa difundiera un video que mostraba una explosión en una de las minas ilegales de la zona. El mandatario ha reiterado su posición de no ceder ante las amenazas de las organizaciones vinculadas a la minería ilícita, en un contexto de escalada de violencia que incluyó un reciente ataque con coche bomba atribuido a Los Lobos en Guayaquil.
El Gobierno del Ecuador ha emitido una severa advertencia a la ciudadanía, catalogando el ingreso a la zona de Buenos Aires como un riesgo extremo debido a la constatada presencia de grupos irregulares armados de origen extranjero en alianza con bandas de delincuencia organizada locales. El comunicado oficial subraya que cualquier incursión no autorizada será considerada y tratada como una amenaza directa a la seguridad nacional. Las operaciones en Imbabura continúan, con la promesa de una presencia militar ininterrumpida.






