La ofensiva militar del gobierno de Gustavo Petro contra grupos armados organizados en Colombia ha escalado dramáticamente, dejando un saldo de 28 fallecidos en la última semana. Este sábado, la Defensoría del Pueblo denunció la muerte de siete menores de edad reclutados por las guerrillas durante el bombardeo más letal ordenado por el presidente, ocurrido en el departamento del Guaviare (centro-sur). Petro lamentó el suceso y asumió la responsabilidad, defendiendo su decisión como necesaria para proteger la vida de sus soldados.

El ataque aéreo, dirigido contra un campamento de las disidencias del extinto grupo guerrillero FARC, resultó en la muerte de 20 combatientes liderados por Néstor Vera, alias Iván Mordisco, comandante de la estructura conocida como el Estado Mayor Central (EMC). Horas después de la operación, la Defensoría del Pueblo, a través de su titular Iris Marín, confirmó el fallecimiento de seis menores (cifra que luego subió a siete) reclutados por el grupo ilegal.
Marín calificó el hecho como «la guerra en su despliegue doloroso e inhumano, afectando a los más vulnerables: a menores de edad reclutados por la falta de protección y hoy convertidos en objetivos militares». Si bien la Defensora responsabilizó a la guerrilla por el reclutamiento, enfatizó que las Fuerzas Militares tienen la obligación de adoptar «todas las precauciones factibles para proteger a los niños» según los principios internacionales.
En contraste, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, justificó el ataque con la polémica frase: «Quien se involucra en las hostilidades pierde toda protección, sin distinción alguna. Lo que mata no es la edad, es el arma en sí», declaraciones que han generado un fuerte rechazo de la oposición.
Las Críticas a Petro y su Defensa en Redes Sociales
El presidente Gustavo Petro utilizó su cuenta en X para lamentar la muerte de los menores, pero defendió firmemente la orden del bombardeo. Afirmó que su decisión fue «riesgosa» pero necesaria para salvar la vida de los militares que estaban a pocos kilómetros, y que de no haber atacado, hoy lo criticarían por dejar que los soldados fueran emboscados.
Petro está bajo intensa presión preelectoral y de Estados Unidos, que revocó a Colombia el certificado de país aliado en la lucha antinarcóticos. La oposición, que lo acusa de ser indulgente con los grupos armados, le ha recordado sus posturas pasadas. Críticos han recuperado publicaciones de 2019 y 2021 donde el hoy mandatario, entonces en la oposición, condenaba como «crimen de guerra» bombardeos similares ordenados por el gobierno de Iván Duque, donde también fallecieron menores.
Petro concluyó su defensa subrayando que en su gobierno, gracias a la presión militar, han sido «rescatados 2.411 niños de las garras de los grupos armados» y que lo esencial en la guerra es «ganar al pueblo y transformar el territorio» con su política de Paz Total.





