Una violenta madrugada se vivió en el noroeste de Guayaquil, específicamente en el bloque 1 de El Fortín, cuando una incursión de sicarios, utilizando uniformes falsos de la Policía Nacional, culminó en el asesinato de cuatro hermanos. El ataque, ocurrido cerca de las 03:00 de este 14 de diciembre de 2025, dejó a la comunidad sumida en el terror y la consternación.
El Brutal Ataque y las Víctimas
Los fallecidos han sido identificados como los hermanos Cárdenas Hernández, cuyas edades oscilaban entre los 16 y 26 años (16, 23, 25 y 26 años). Los sicarios irrumpieron en la vivienda familiar con una extrema violencia.
Según la versión preliminar de la Policía Nacional, dos de los hermanos murieron en el sitio del ataque. Los otros dos fueron trasladados con heridas graves a una casa de salud cercana, donde lamentablemente se confirmó su deceso.
Además de los cuatro jóvenes asesinados, el padre de las víctimas también resultó herido durante la violenta irrupción. Su estado de salud y los detalles de sus heridas no fueron especificados inmediatamente por las autoridades.
Indicios de Violencia Extrema
Pese a que las víctimas no registraban antecedentes penales, el nivel de violencia utilizado en el ataque sugiere un hecho planificado y de alta peligrosidad.
La escena del crimen, dentro de la vivienda, mostraba múltiples casquillos de bala de dos calibres diferentes: nueve milímetros y 5.56 milímetros. La utilización de armamento de este tipo evidencia la capacidad de fuego de la banda criminal.
Tras perpetrar la masacre, los asesinos lograron escapar del sector en una camioneta de color blanco. La Policía Nacional ha iniciado las gestiones para revisar las cámaras de seguridad del sector, con el objetivo de establecer la ruta de escape de los sicarios y obtener más pistas que conduzcan a su captura.
Dato de referencia: El noroeste de Guayaquil es una de las zonas que ha registrado mayor incidencia de crímenes violentos en el contexto de la crisis de seguridad que atraviesa Ecuador, donde la presencia de grupos de delincuencia organizada ha escalado la violencia en disputas territoriales y de poder. La utilización de uniformes policiales por parte de sicarios es una táctica que busca generar confusión y reducir la resistencia de las víctimas y de los vecinos del sector.






