En una operación militar relámpago denominada «Operation Midnight Hammer», fuerzas especiales de élite de los Delta Force capturaron la madrugada de este sábado a Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. El operativo, confirmado por el presidente Donald Trump desde Mar-a-Lago, se ejecutó con una precisión quirúrgica que, según el mandatario, «neutralizó las capacidades militares» del régimen sin registrar bajas estadounidenses.
Justicia en Nueva York y cargos de narcoterrorismo La Fiscal General de EE. UU., Pam Bondi, informó que la pareja ya ha sido imputada en el Distrito Sur de Nueva York. Los cargos son gravísimos e incluyen:
- Conspiración narcoterrorista.
- Importación de cocaína (vinculación directa con el Cártel de los Soles).
- Posesión y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos.
Maduro y Flores fueron trasladados inicialmente al buque anfibio USS Iwo Jima y, según los últimos reportes, se encuentran rumbo a Nueva York para enfrentar a la justicia federal.
Transición y reactivación petrolera Trump anunció que Estados Unidos «dirigirá» Venezuela de manera temporal para garantizar una transición «segura y ordenada». El plan incluye la reactivación inmediata de la industria petrolera mediante la devolución de activos expropiados a empresas estadounidenses, buscando frenar lo que Trump calificó como «el mayor robo de propiedad estadounidense en el exterior».
Reacciones y estado de sitio Mientras líderes regionales como Javier Milei (Argentina) y Daniel Noboa (Ecuador) celebraron la acción, países como Rusia, Cuba e Irán condenaron la intervención. En Caracas, la incertidumbre es total: se reportan largas filas en supermercados y un fuerte despliegue de milicias armadas en los alrededores de Miraflores, mientras la vicepresidenta Delcy Rodríguez reclama «pruebas de vida» desde Rusia.






