Un violento episodio de agresión contra el personal sanitario conmocionó al Hospital Municipal Santamarina en Monte Grande, Buenos Aires, la tarde del domingo 8 de febrero de 2026. Una pareja, disconforme con el tiempo de espera, vulneró las áreas restringidas del centro médico para atacar físicamente a los doctores de turno y al jefe de guardia. El incidente, que dejó lesiones de gravedad en los profesionales, ha obligado a la suspensión de la atención general y reabre el debate sobre la falta de protección policial en las casas de salud argentinas.
El origen del altercado
De acuerdo con el testimonio de la doctora Agustina Funes, una de las víctimas, la situación se desencadenó cuando una mujer ingresó al hospital con un corte en la cabeza. Tras una espera de aproximadamente una hora, un hombre que la acompañaba solicitó asistencia inmediata para una sutura.
En ese momento, el equipo clínico se encontraba aguardando al cirujano de turno para proceder con la intervención. Sin embargo, según relató Funes al medio LN+, no transcurrieron «ni cinco minutos» desde la última solicitud cuando la pareja irrumpió violentamente en el área de descanso del personal médico, un espacio exclusivo y restringido.
Fallas estructurales y agresiones físicas
La doctora Funes denunció que la falta de control en los accesos facilitó la agresión: «La puerta está rota y por ahí pasa cualquiera», señaló, evidenciando una falla de seguridad que permitió a los atacantes llegar directamente hasta los profesionales.
Durante el ataque, el jefe de guardia recibió un impacto directo en el rostro. Según los testigos, el agresor (identificado por llevar una camiseta roja) le propinó un puñetazo en el ojo mientras el médico intentaba reincorporarse. La doctora Funes también fue golpeada en la cara y tuvo que refugiarse en un box médico para contactar al servicio de emergencias 911. Al notar la llegada de la policía, los responsables huyeron de las instalaciones.
Gravedad de las lesiones y medidas del hospital
Las consecuencias físicas para el personal fueron severas y confirmadas mediante exámenes médicos:
- Jefe de Guardia: Diagnosticado con una fisura en una vértebra lumbar con edema óseo, lo que requiere reposo absoluto y el uso de un corsé ortopédico.
- Dra. Agustina Funes: Presentó lesiones en el rostro que requirieron cuatro sesiones de kinesiología.
Ante la gravedad de los hechos, las autoridades del Hospital Santamarina tomaron la decisión de suspender la atención general, manteniendo operativa únicamente el área de emergencias para casos de riesgo vital. Fuentes citadas por el diario La Nación resaltaron que el hospital carece de guardia policial permanente, limitándose la presencia de agentes únicamente al acceso de ambulancias.






