El caso de Andreína L., la mujer que conmocionó al país tras confesar el asesinato y desmembramiento de su propia madre, ha dado un giro aún más oscuro. Este 22 de abril de 2026, el Ministro del Interior, John Reimberg, confirmó que la interna —hoy recluida en la cárcel de máxima seguridad La Roca— ha sido vinculada directamente con la muerte y desaparición de su amiga, Jennifer Banguera, quien fue vista por última vez en enero de 2022.

El hallazgo genético que cerró el misterio Tras años de incertidumbre para la familia Banguera, las pruebas de ADN realizadas a un cadáver que permanecía como NN han dado un resultado positivo. Según Reimberg, la coincidencia genética confirma que los restos pertenecen a Jennifer Juliana Banguera Cornejo, reportada como desaparecida en el sector de Sauces, Guayaquil. Las investigaciones determinaron que Andreína L. no solo es responsable de la desaparición, sino que aplicó un patrón de violencia extrema similar al de su crimen posterior.
La pista clave: Una tarjeta financiera en la escena del crimen El nexo entre ambos casos se reveló el 23 de octubre de 2025. Durante el allanamiento a la vivienda de Andreína L., tras el hallazgo del cuerpo desmembrado de su madre (la abogada Martha Solís), agentes de la Policía Nacional encontraron una tarjeta de una cooperativa financiera a nombre de Jennifer Banguera.
Jennifer, quien tenía 29 años al momento de desaparecer, era amiga cercana de Andreína y solía quedarse a dormir en su casa. De hecho, fue en ese domicilio donde se le vio por última vez. En aquel entonces, Andreína L. mintió a la madre de la víctima, asegurando que Jennifer se había marchado en un taxi y que desconocía su paradero.
Un historial de horror en Guayaquil La peligrosidad de Andreína L. quedó en evidencia el 16 de octubre de 2025. Tras reportes de vecinos sobre olores nauseabundos en una vivienda del norte de Guayaquil, la Policía descubrió una escena de pesadilla: el cuerpo desmembrado de Martha Solís dentro de una lavadora y en fundas plásticas. En el sitio se incautó:
- Una sierra eléctrica.
- Siete cuchillos de diversos tamaños.
- Una moledora eléctrica.
- Un machete.
Andreína L., de profesión contadora, confesó el crimen de su madre, quien había sido reportada como desaparecida días antes. Debido a su perfil psicológico y la crueldad de sus actos, fue trasladada a La Roca el 8 de abril de 2026.
Justicia para Jennifer Banguera Con la identificación oficial del cuerpo, el Ministerio del Interior ha dado por esclarecido el caso como una muerte violenta. El ministro Reimberg enfatizó que ambos procesos investigativos se han cerrado confirmando una conducta criminal sistemática basada en la brutalidad, lo que asegura que la procesada enfrente nuevas penas por este segundo homicidio.






