En un esfuerzo por mantener la estabilidad social y evitar el incremento de las tarifas de transporte, el Gobierno Nacional ha decidido extender por un mes más el esquema de compensaciones para el sector del transporte. Según declaraciones de Byron Franco, viceministro de Servicios y Transporte, la medida busca mitigar el impacto de la eliminación del subsidio al diésel, una decisión que entró en vigencia en septiembre de 2025.
Reuniones estratégicas y extensión del pago
El Ejecutivo ha mantenido un diálogo intenso con los gremios, sumando más de 50 reuniones de trabajo. Estos espacios de concertación incluyeron a representantes del transporte inter e intraprovincial (bajo competencia directa del Ministerio), así como al transporte pesado y sectores urbanos, que operan bajo competencias municipales pero se sumaron a la mesa de diálogo.
Como resultado de estos estudios técnicos, la retribución económica que originalmente finalizó el 15 de abril de 2026, se amplió hasta el 15 de mayo. El viceministro Franco confirmó que el desembolso de estos fondos se tiene previsto para la siguiente semana. Además, reveló que actualmente se encuentra bajo análisis técnico una segunda extensión adicional, que cubriría el periodo desde el 15 de mayo hasta el 15 de junio de 2026.
El debate por el precio de los pasajes
Uno de los puntos críticos abordados por el viceministro es la desactualización de las tarifas. Franco señaló que el pasaje para el transporte inter e intraprovincial no ha sufrido cambios en años, lo que genera una presión económica sobre los transportistas ante el precio actual del combustible.
“Buscamos llevar a cabo un estudio para conocer la capacidad de pago de los ecuatorianos”, detalló el funcionario. Esta declaración sugiere que el Gobierno está evaluando si el bolsillo ciudadano puede resistir un ajuste tarifario una vez que las compensaciones finalicen por completo.
Montos variables y el futuro de la medida
Respecto al valor de las compensaciones, el Gobierno aclaró que el monto a pagar será menor en comparación con diciembre de 2025. Esto se debe a que diciembre fue una temporada de alta demanda por festividades de Navidad y Fin de Año, lo que aumentó el kilometraje de las unidades. En cambio, el periodo actual se considera «temporada baja», con menor circulación de buses.
Ante la posibilidad de que esta medida se convierta en una política de largo plazo, el viceministro Franco fue tajante al descartar una extensión por un año más. No obstante, subrayó que el Gobierno se mantiene «presto a recibir a los gremios para llegar a consensos», dejando la puerta abierta al diálogo pero con límites financieros claros.






