En rueda de prensa la asambleísta Patricia Núñez se presentó oficialmente como la nueva coordinadora de la bancada de la Revolución Ciudadana (RC5) en la Asamblea Nacional. Núñez no solo asumió el liderazgo del bloque opositor, sino que lanzó una serie de declaraciones frontales que marcan la hoja de ruta de su gestión: una fiscalización implacable y una resistencia total a las políticas del Ejecutivo que, según denunció, ponen en riesgo la supervivencia económica y soberana del país.
Una bancada en ofensiva nacional e internacional
Núñez calificó su designación como una responsabilidad de equipo, destacando que la Revolución Ciudadana ha sido la voz crítica que ha obligado al Gobierno a ser claro en sus intenciones. La coordinadora fue enfática al señalar que no permitirán la aprobación de leyes que vayan en detrimento del pueblo ecuatoriano. Denunció que se están analizando normativas que «destrozan la Constitución» y debilitan el marco legal para favorecer al Ejecutivo, saltándose los procesos de fiscalización.
La asambleísta lamentó la falta de debate adecuado en el pleno, asegurando que el oficialismo bloquea sistemáticamente sus propuestas de ley y pedidos de información. Ante este escenario de «bloqueo interno», Núñez anunció que la RC5 no bajará los brazos y que buscará activar todas las posibilidades legales y políticas, no solo a nivel nacional, sino también en instancias internacionales.

El fantasma de la quiebra en el agro ecuatoriano
El punto más alarmante de su intervención se centró en el acuerdo comercial con Estados Unidos. Según Patricia Núñez, la implementación de este tratado, bajo las condiciones actuales, significará la quiebra masiva de agricultores y productores pecuarios. «Nos preocupa mucho el precio de nuestros productores; eso significará quebrar a mucha gente», advirtió.
La coordinadora detalló que productos clave como el maíz, la carne de pollo y la carne de cerdo sufrirán una caída estrepitosa en sus precios, imposibilitando la competencia. Núñez explicó que mientras los productores norteamericanos cuentan con subsidios gigantescos y presupuestos estatales elevados, el productor ecuatoriano queda desprotegido. «Ecuador compite de rodillas, no se compite por igual», sentenció, subrayando la desigualdad de condiciones en el mercado internacional.
Defensa de la soberanía y rechazo a bases militares
Finalmente, Patricia Núñez elevó el tono al referirse a la soberanía nacional. Informó que durante esta semana iniciarán un proceso de socialización con organizaciones sociales, la academia y el sector productivo para levantar una voz de protesta conjunta. Fue tajante al rechazar cualquier posibilidad de que Ecuador se convierta en una «base militar» o se someta a las directrices de Estados Unidos sin defensa propia. «Estamos luchando por nuestra soberanía», concluyó la nueva jefa de bancada, haciendo un llamado a la unidad de los sectores afectados para evitar que el país pierda su autonomía política y económica.






