Una jornada de profundo dolor se vive en la provincia de Tungurahua tras confirmarse un siniestro de tránsito de magnitudes devastadoras. El Servicio Integrado de Seguridad ECU 911 coordinó de manera urgente la atención de una emergencia en la vía Ambato – Guaranda, específicamente a la altura de la parroquia Santa Rosa, donde un violento choque segó la vida de tres personas y dejó a otras cuatro con heridas de diversa consideración.
El reporte oficial de los organismos de socorro detalla que el incidente fue una colisión frontal entre un vehículo liviano y un bus de transporte intercantonal. La fuerza del impacto fue tal que, según las imágenes registradas en el sitio, el automóvil pequeño terminó prácticamente incrustado debajo de la pesada unidad de transporte, con su parte frontal totalmente destruida y reducida a chatarra.
Una familia alcanzada por la tragedia
Las instituciones de primera respuesta, tras arribar al lugar de los hechos, confirmaron la noticia más dolorosa: las tres personas fallecidas eran miembros de una misma familia. Los cuerpos quedaron atrapados entre los fierros retorcidos del automotor, mientras que los cuatro sobrevivientes recibieron valoración médica inmediata en el punto antes de ser trasladados a casas de salud cercanas.
El contingente humano desplegado para atender esta emergencia incluyó ambulancias del Ministerio de Salud Pública (MSP), unidades de rescate del Cuerpo de Bomberos y contingentes de la Policía Nacional, quienes trabajaron durante horas para extraer los cuerpos y atender a los afectados.
Caos vehicular y cierre de la carretera
Debido a la magnitud del siniestro y a las pericias legales necesarias por parte del Servicio de Investigación de Accidentes de Tránsito (SIAT), la vía fue cerrada totalmente al tránsito. Esta situación provocó una fuerte congestión vehicular en el sector de Santa Rosa, dejando a cientos de conductores varados mientras se realizaba el levantamiento de los cadáveres y el retiro de los vehículos involucrados.
Este nuevo hecho de sangre en las carreteras del país pone nuevamente en debate la seguridad en las rutas intercantonales y la vulnerabilidad de los vehículos livianos ante el transporte pesado en zonas de alta circulación.






