Una intervención epidemiológica de emergencia fue desplegada en comunidades indígenas del cantón Taisha, en Morona Santiago, tras la muerte de siete menores de edad que presentaron síntomas como vómitos con sangre, fiebre alta y dolores articulares. Autoridades investigan si la causa está relacionada con la contaminación del agua o enfermedades transmitidas por mosquitos.
El Ministerio de Salud Pública (MSP) confirmó que las zonas bajo observación incluyen asentamientos como Mashuim, Pampats, Keserua y otros ubicados en plena selva dentro del territorio de la nacionalidad Achuar. Desde el miércoles 23 de abril, brigadas médicas comenzaron a llegar en avionetas para realizar chequeos casa por casa, habiendo examinado hasta ahora a 129 personas.
Según la asambleísta Luzmila Abad, representante de Morona Santiago, los casos podrían estar vinculados a problemas de calidad del agua o enfermedades transmitidas por mosquitos, aunque aún no se han confirmado las causas exactas. La alerta también se extendió a la provincia de Pastaza, donde se reportaron tres nuevos casos con síntomas similares en la comunidad Achuar de Charapa.
El MSP aseguró que en las próximas horas se conocerán los resultados de las muestras recogidas, las cuales permitirán determinar las causas de estos decesos. Hasta ahora, los equipos médicos han realizado tamizajes de malaria en varias comunidades: en Mashuim se aplicaron 73 pruebas rápidas (2 positivas), mientras que en Keserua se realizaron 84 pruebas (todas negativas). Además, se tomaron 42 muestras de gota gruesa, de las cuales 2 resultaron positivas y fueron tratadas inmediatamente.
La intervención cuenta con el apoyo de instituciones como la Agencia de Regulación y Control del Agua (ARCA) y el Instituto Nacional de Investigación en Salud Pública (INSPI), que trabajan conjuntamente para identificar posibles focos de contaminación. Sin embargo, la asambleísta Abad criticó la tardanza en la respuesta del MSP, señalando que los primeros casos se registraron entre octubre y noviembre de 2024.
Abad también destacó la precaria condición de salud de estas comunidades, que están alejadas de la red pública de servicios médicos y dependen de avionetas para recibir atención rápida. Como solución, propuso la creación de una mesa multisectorial que involucre a los ministerios de Educación, Ambiente y otras instituciones estatales para abordar las causas profundas de esta crisis.
Entre las acciones implementadas, se entregaron nueve mosquiteros en viviendas donde se detectaron casos positivos de malaria, y se dictaron charlas educativas sobre higiene, vacunación, prevención de enfermedades vectoriales y consumo de agua segura. La última reposición de toldos en estas comunidades había sido en enero de 2025.
Finalmente, el MSP activó la Mesa Técnica Interinstitucional para analizar la situación y coordinar medidas adicionales que garanticen la protección de estas comunidades vulnerables.
Las autoridades continúan trabajando para esclarecer las causas de esta tragedia mientras brindan atención médica integral a las comunidades afectadas. Este caso subraya la urgente necesidad de fortalecer los sistemas de salud en zonas remotas y garantizar el acceso a agua potable y saneamiento básico.






