El mes de mayo de 2025 se convirtió en el más violento de la historia de Ecuador, con un total de 915 asesinatos registrados. El domingo 11 de mayo, Día de la Madre, fue el día más sangriento, con 49 muertes reportadas, muchas de ellas vinculadas al microtráfico de drogas y enfrentamientos entre grupos criminales.
Según datos oficiales del Ministerio del Interior, mayo de 2025 superó incluso los 831 homicidios registrados en octubre de 2023, hasta ahora considerado el mes más letal del país. Este incremento en la violencia ha colocado a Ecuador en una situación crítica, con un promedio diario de 30 asesinatos durante mayo, lo que eleva la cifra acumulada entre enero y mayo a 3.939 crímenes.
Este escenario proyecta un año devastador para el país: si el promedio diario de 26 asesinatos se mantiene, Ecuador podría cerrar 2025 con 9.519 homicidios intencionales, alcanzando una tasa alarmante de 52,6 muertes violentas por cada 100.000 habitantes , superando cualquier récord histórico.

Focos de violencia concentrados
Las cifras revelan que la escalada de violencia está focalizada en ciertos territorios específicos. Entre enero y mayo de 2025, 70 cantones registraron aumentos significativos en homicidios en comparación con el mismo período de 2024. En estos municipios se concentró el 90% del total de crímenes (3.578 muertes), mientras que en 2024 solo se habían registrado 1.976 asesinatos en esos mismos lugares.
Por otro lado, solo 44 cantones experimentaron una disminución en los índices de violencia, con 298 asesinatos reportados este año frente a 494 en el mismo lapso de 2024.
Dentro de los cantones con mayor incremento destacan Eloy Alfaro, en Esmeraldas, donde los homicidios aumentaron en un 350% . En Guayas, municipios como Salitre, Balzar, Pedro Carbo, Balao, Antonio Elizalde y Lomas de Sargentillo mostraron incrementos aún más impactantes, llegando a tasas de crecimiento de hasta 800% .
Violencia vinculada al crimen organizado
El 85% de los crímenes registrados en mayo estuvo relacionado con actividades delictivas asociadas al microtráfico de drogas y amenazas entre miembros de grupos del crimen organizado. Estos enfrentamientos han llevado a Ecuador a ser calificado como uno de los países más peligrosos de América Latina, con una tasa de homicidios que rivaliza con las de naciones históricamente afectadas por conflictos armados.
El presidente Daniel Noboa declaró en 2024 un «conflicto armado interno» para combatir estas estructuras criminales, pero las cifras actuales demuestran que las medidas adoptadas no han sido suficientes para contener la violencia.
La escalada de homicidios en Ecuador evidencia la urgente necesidad de reforzar las políticas de seguridad y desarticular las redes del crimen organizado que han tomado control de amplias regiones del país. Sin intervenciones efectivas, el país podría enfrentar una crisis humanitaria sin precedentes, marcada por niveles insostenibles de violencia.







