Un estudiante fue asesinado a tiros la tarde del 23 de julio de 2025 frente a la Unidad Educativa Eloy Alfaro, en Durán, Guayas, tras salir de clases. La Policía Nacional investiga cómo los sicarios ubicaron al adolescente, en un nuevo episodio que agrava la crisis de violencia en esta ciudad, la segunda más violenta de Ecuador.
La tarde del 23 de julio de 2025, un adolescente fue abatido por sicarios a las 17:00, instantes después de salir de la Unidad Educativa Eloy Alfaro, ubicada en la avenida Bolívar, sector El Arbolito, en Durán. Según la Policía Nacional, el ataque ocurrió una hora antes del fin del horario escolar, lo que genera interrogantes sobre cómo los responsables localizaron a la víctima. El joven, cuya identidad no ha sido revelada, recibió múltiples disparos y falleció en el lugar. Las autoridades han iniciado investigaciones para identificar y capturar a los autores del crimen, sin que hasta el momento se reporten detenciones.
Durán, situada frente a Guayaquil y separada por el río Guayas, es el segundo cantón más violento de Ecuador, con 344 homicidios registrados hasta junio de 2025, 77 más que en el mismo período de 2024, según datos del Ministerio del Interior. Este asesinato se suma a una ola de violencia impulsada por la rivalidad entre bandas como los Chone Killers y los Latin Kings, que luchan por el control de rutas de narcotráfico y actividades como extorsión y sicariato. En 2023, Durán alcanzó una tasa de homicidios de 147 por cada 100,000 habitantes, una de las más altas de América Latina, según InSight Crime.
El caso recuerda otros incidentes recientes en la región. En junio de 2024, un joven de 17 años fue víctima de sicariato frente a un centro educativo en el sector Primavera 2 de Durán, y en abril de 2025, otro estudiante fue asesinado en el sur de Guayaquil. La Policía señala que el uso de sicarios para ajustes de cuentas es común en Durán, donde el 67% de la población vive bajo la línea de pobreza, creando un entorno propicio para el reclutamiento por parte de grupos criminales.
El contexto de Durán está marcado por su relevancia en el narcotráfico, al ser un punto estratégico para el envío de cocaína desde el puerto de Guayaquil hacia Europa y Estados Unidos. La descomposición social, la pobreza y la falta de presencia estatal han permitido que bandas como los Chone Killers y los Latin Kings dominen barrios enteros, según un informe de InSight Crime. El asesinato del estudiante se produce en un momento de alta tensión, tras el homicidio de Marcelo Molina, esposo de la exalcaldesa Alexandra Arce, en diciembre de 2024, y una masacre en un campo de fútbol que dejó tres muertos en noviembre de 2024.
El alcalde de Durán, Luis Chonillo, quien sobrevivió a un atentado en mayo de 2023, ha solicitado el retorno a clases virtuales para proteger a los estudiantes, argumentando que las autoridades no pueden garantizar su seguridad. La Policía Nacional ha intensificado operativos en la zona, pero la violencia persiste pese a la declaratoria de conflicto armado interno por parte del presidente Daniel Noboa en enero de 2024.
El asesinato de este estudiante en Durán refleja la grave crisis de seguridad que azota a esta ciudad, convertida en un epicentro del crimen organizado. Mientras las autoridades buscan a los responsables, la ciudadanía exige medidas efectivas para frenar la violencia que amenaza a los más jóvenes. La pregunta persiste: ¿podrá Durán escapar de esta espiral de sangre?






