La Asamblea Nacional de Ecuador votó este 27 de agosto a favor de la disolución del Estatuto Migratorio con Venezuela, un acuerdo que, según el Gobierno, ya no responde a los intereses nacionales. La decisión, impulsada por el presidente Daniel Noboa y aprobada con 86 votos, pondrá fin a procesos especiales de regularización para los migrantes venezolanos, aunque garantiza los derechos básicos de quienes ya residen en el país.
El estatuto, que fue firmado en 2010 por el entonces canciller Ricardo Patiño, ahora asambleísta por Revolución Ciudadana (RC), fue defendido en su momento por haber beneficiado a miles de ecuatorianos que migraron a Venezuela en busca de oportunidades. «Yo firmé ese estatuto en 2010, cuando el número de migrantes ecuatorianos en Venezuela era mucho mayor que el número de venezolanos en Ecuador», reconoció Patiño.
Argumentos para la disolución del acuerdo
La situación migratoria ha cambiado drásticamente en los últimos años debido a la crisis económica y política en Venezuela. Actualmente, Ecuador ha legalizado a más de 150,000 ciudadanos venezolanos, una cifra muy superior a la de ecuatorianos en ese país. Esto llevó al presidente Noboa a solicitar a la Cancillería el fin del tratado, argumentando que ya no cumple su objetivo inicial.
La presidenta de la Comisión de Relaciones Internacionales, Lucía Jaramillo, de la bancada oficialista de ADN, señaló que el Estatuto debe ser denunciado porque, según la Constitución, los tratados deben beneficiar los intereses del país. Jaramillo aseguró que, aunque los derechos de los venezolanos residentes en Ecuador seguirán garantizados, no se crearán nuevos procesos de regularización migratoria especiales. «Los venezolanos, igual que cualquier extranjero, deberán cumplir los requisitos que Ecuador requiera», afirmó. Otro factor que influyó en la decisión fue el recorte de financiamiento internacional para la regularización de migrantes.
Postura de las bancadas
El debate en el Pleno, a pesar de las diferencias políticas entre el correísmo y el oficialismo, se desarrolló con relativa calma. El asambleísta Ricardo Patiño manifestó su desacuerdo con la medida, aunque reconoció entender los motivos expuestos por el Gobierno. En un gesto de apaciguamiento, la bancada de Revolución Ciudadana decidió abstenerse en la votación, permitiendo que la mayoría de 86 votos se alcanzara con el apoyo de ADN, el Partido Social Cristiano (PSC) y una facción de Pachakutik.
Votación de denuncia a tratado con Venezuela
ADN contó con los votos del PSC y Pachakutik
86 votos dijeron SI
55 abstención
10 ausentes
La decisión de abstención del correísmo contrastó con la postura del asambleísta de ADN, Xavier Ordóñez, quien recordó que el acuerdo fue firmado por Patiño con su «amigo» Nicolás Maduro, en lo que pareció ser una crítica velada a la alianza entre los gobiernos de Correa y Maduro.






