El menor de 15 años que asesinó al senador y precandidato presidencial colombiano Miguel Uribe Turbay fue sancionado el 27 de agosto de 2025 con siete años de privación de la libertad por los delitos de homicidio en grado de tentativa y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego. La sentencia fue emitida por el Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes, que tramita los casos de jóvenes entre 14 y 18 años en Colombia.
Según la Fiscalía de Colombia, el adolescente deberá cumplir la pena en un centro de atención especializada, medida que representa una de las sanciones más altas previstas en la Ley de Infancia y Adolescencia. El nombre del menor no fue revelado por su condición de menor de edad.
El crimen ocurrió el 7 de junio de 2025, cuando el joven, identificado por las autoridades como un sicario, fue contactado para ejecutar el atentado. Recibió una pistola Glock 9 mm de un sujeto conocido como «Chipi» y se dirigió al parque El Golfito, en Bogotá, donde Uribe Turbay participaba en un mitin político del partido opositor de derecha Centro Democrático. Tras dispararle, intentó huir, pero fue capturado en flagrancia por el esquema de seguridad del precandidato.
Uribe Turbay fue trasladado de urgencia con graves heridas en la cabeza, pero falleció el 11 de agosto de 2025, 80 días después del atentado. El adolescente aceptó los cargos durante la audiencia de acusación del 4 de agosto.
La sentencia ha generado polémica. El abogado Víctor Mosquera, representante de la familia de la víctima, afirmó: «Respetamos la decisión, pero esa sanción nunca se equipara con la vida que arrebató ni con el dolor causado. Esta ley incentiva que el crimen use menores sin castigo real y efectivo». La defensa señaló que la sentencia es de primera instancia y que proceden los recursos de ley.






